La película se inspira en el elemento icónico de la cultura y celebraciones chinas llamado la Danza del León, un ritual para alejar a los malos espíritus y llamar a la buena fortuna.
El director Haipeng Sun se inspiró en un viaje que hizo en un Año Chino Nuevo (año nuevo lunar) en Tailandia, donde pudo presenciar un León Danzante en un evento público. Orgulloso de su cultura y lleno de nostalgia, decidió hacer esta película para expresar este sentimiento.