Para la realización de este documental, los cineastas enfatizan el uso de más de 60 horas de entrevistas, 50 horas de material visual original y casi mil horas de archivos, lo que añade una sensibilidad única a la narrativa de esta historia.
Los directores del documental recibieron la orientación de expertos en violencia de género y expertos en los procedimientos jurídicos y mediáticos relacionados con los casos presentados.
Las filmaciones del documental tuvieron una duración de tres años, realizándolo en secreto para proteger a las víctimas y sobrevivientes de estos terribles acontecimientos.