Mientras estaban en la tercera semana de rodaje, Dustin Hoffman quería abandonar el proyecto, argumentando que no estaba seguro de que su actuación fuera buena. Trato de hablarlo con el director, Barry Levinson, sugiriendo que buscara a alguien como Richard Dreyfuss. Al final Hoffman ganaría el Oscar como mejor actor.
La cinta está ligeramente inspirada en la vida del genio autista Kim Peek. Barry Morrow, el guionista, lo conoció y convivió con él, en 1986 e incluso dedico el Oscar, como mejor guion, a Peek.
Antes de Dustin Hoffman, el papel fue ofrecido a los actores Jack Nicholson, Rober De Niro y Mel Gibson, quienes lo rechazaron.
En algún momento de la pre producción, la cinta estaba pensada como vehículo de lucimiento de Dennis Quaid y Randy Quaid, actores y hermanos en la vida real.
Ganadora de cuatro premios de la Academia, en 1989: mejor película, mejor actor, mejor director y mejor guion original.