Inicialmente, se tenía considerado que el actor Corey Fieldman volviera para repetir el papel de Tommy Jarvis, sin embargo, el actor se encontraba filmando Los Goonies, por lo que su participación se limitó a un breve cameo.
A pesar de las terribles críticas, la cinta sería un éxito en taquilla, en 1985.
Fue la última cinta que dirigió Danny Steinmann, quien después se centraría en la producción.
Muchos de los actores no sabían que se trataba de una nueva cinta de la saga de Viernes 13 hasta el momento de iniciar el rodaje. El actor John Shepard se mostró desilusionado cuando supo que se trataba de una nueva continuación.