Fue la primera secuela realizada por Steven Spielberg, aunque en realidad se trata de una precuela, situándose en 1935, un años antes de los eventos mostrados en Los cazadores del arca perdida (1981(
Una de las razones por las que George Lucas, quien escribió la historia, para que fuera una precuela se debe a que no deseaba que los villanos volvieran a ser los nazis.
Aunque es su cinta menos preferida de la saga, Steven Spielberg guarda buenos recuerdos de la filmación, especialmente por ahí conoció a su esposa, Kate Capshaw.
Antes de Kate Capshaw, la actriz Sharon Stone fue considerada para el papel de Willie.
Ganadora de un premio de la Academia, en 1985, en la categoría de mejores efectos visuales.