Alan vive en Northampton y en la actualidad tiene 11 años sólo que al ir creciendo en la década de 1980, en una familia donde hay un padre autoritario que vive por el fútbol y que básicamente su comunidad sea igual, Alan muchas veces llega a sentirse como el bicho raro del lugar. Aunque intenta que no le afecte ya que él está feliz de ser así, ser alguien que ame las bufandas, la ropa, dar consejos a las camareras y de algún modo volverse en su íntimo amigo a pesar de la diferencia de edad y experiencias, Alan llega a cuestionarse si hay algo mal con él. Su padre es el director técnico del equipo local, el cual está en la cuarta división, por lo que desde que era más pequeño le exigió ser un deportista y todo ‘hombrecito’ que pudiera convertirse en leyenda en el fútbol; sólo que a Alan nunca le ha importado en lo más mínimo este deporte o cualquier otro. Por otro lado, su mamá lo apoya y lo ama tal cual, sólo que muchas veces su voz no es la más escuchada en casa y aunque Alan se siente orgullos de ser así, tan diferente, cuando sus amigos comienzan a rechazarlo y dejar buscarlo, no puede evitar preguntarse si será mejor cambiar para no quedarse solo. Esta serie muestra la travesía de identidad que este pequeño lleva a cabo, pues a pesar del contexto y de los prejuicios, este chico será la flor más radiante y extraordinaria de su comunidad.