A simple vista, Mike Williams parecía ser un hombre honesto sin ningún tipo de problemas o algún enemigo, por lo que su familia y seres queridos quedaron sorprendidos al enterarse de su trágica desaparición el 16 de diciembre del 2000. Ese día, Mike le había avisado a su esposa Denise que iría a cazar patos al Lago Seminole, lo cual era algo bastante usual para él y aunque más tarde celebrarían su aniversario, Mike nunca más volvió a casa. Por varios días y semanas, la policía estuvo buscando algún rastro de él, pero tras la insistencia de su esposa Denise decidieron cerrar el caso y dejar la hipótesis de que fue devorado por caimanes, sólo que la realidad fue otra y Mike no murió a causa de estos animales, sino de otras personas. Esta serie documental se encarga de ahondar en este caso que se volvió bastante siniestro a lo largo de los años y que finalmente en 2018 se supo la verdad, pues las personas de mayor confianza para Mike acabaron por traicionarlo.