El maestro del terror japonés, Junji Ito presenta sus viejas y nuevas historias que guardan algún elemento carmesí dentro de sí. Este color lo ha usado para representar algo más allá de la sangre y violencia, la locura, por lo que los personajes de estas diferentes historias que no guardan relación entre sí serán llevados al límite y quedarán consumidos por sus peores pesadillas y horrores mentales. También, distintos monstruos serán parte clave de estas historias, pero lo verdaderamente importante es mostrar aquella fragilidad humana ante lo desconocido.