Hiroto Ikuta es un hombre de 29 años que trabaja en un estanque de pesca, por lo que no posee un empleo fijo ni mucho menos un plan para su futuro, y ni siquiera una pareja. Él es sumamente feliz teniendo una vida de este modo a diferencia del resto, quienes siempre está en busca de algo más en un mundo consumido por el caos, la ambición y el poder. Hiroto posee una personalidad amable y gentil, y le suele ser fácil relacionarse con gente mayor, así que se ha convertido en el mejor amigo de una mujer jubilada de 83 años llamada Hanae Wada. Hiroto suele ir a comer a casa de Hanae y ambos comparten sobre sus experiencias que tuvieron en el día, sólo que tras fallecer Hanae, ella le deja como herencia su casa a Hiroto. Ikuta comienza hacer de la casa de Hanae su nuevo hogar y su prima Natsumi Kobayashi, quien recién acabar de entrar a la universidad, se muda con él. Ambos comienzan a vivir juntos y Hiroto le enseña a Natsumi sobre la belleza de lo ordinario y cómo las pequeñas interacciones humanos pueden salvarnos. Tener una vida sin preocupaciones es lo que siempre ha querido.