La vida para Lee Yu Bin pareciera ir de maravilla, pues en su trabajo como diseñador de espacios en Seúl todo marchaba a la perfección hasta que ocurrió algo desastroso que terminó por catapultar su carrera. Debido a esto, Yu Bin se muda a una isla remota en Japón para poder iniciar de cero y aunque tan sólo está buscando tranquilidad, Yu Bin conoce a la joven y simpática agricultora de fresas, Karin Shirahama, con quien no se lleva nada bien en un principio por una serie de malentendidos. Aunque parecen ser sumamente diferentes, entre Karin y Yu Bin terminará por surgir una conexión que les mostrará lo que tanto les hacía falta.