Los indicios apuntan a su propio padre, un hombre al que siempre admiró. Eso descubre un íntegro agente de la ley, y ver tambalear su mundo lo empuja a una investigación arriesgada. Al desenredar una trama de crímenes, lealtades rotas y silencios cómplices, el policía halla algo aún más perturbador: una cadena de asesinatos que lleva cuarenta años oculta, en cuyo centro podría estar su propia familia.