Esta serie documental muestra uno de los casos más aterradores y complicados de la actualidad, pues luego del reporte de la desaparición de una mujer en Long Island, la policía descubrió un cementerio clandestino con 11 cádaveres que llevaban desde 1996. Se dieron cuenta que había un asesino serial por la zona que por muchísimos años dejaron actuar de forma impune y logró pasar por desapercibido. Tras una investigación y pistas que no llevaban a nada, la policía decidió pausar el caso hasta que un equipo especializado decidió reabrirlo y lograron encontrar a un sospechoso que parecía ser un hombre respetable, pero la realidad era completamente opuesta.