Hace varios años, los padres de los hermanos Tagusari fueron asesinados, pero su caso quedó en completa impunidad debido a la ley de prescripción que existía en Japón en aquel entonces. Por este motivo, Makoto y Minoru decidieron unirse a la policía así que Makoto se convirtió en detective y Minoru en forense. Con sus propios medios están dispuesto a encontrar al asesino de sus padres y hacerlo pagar por todo lo que les arrebató.