La Universidad de Yale abrió un Centro de Fertilidad en el que recibió a 100 mujeres quienes tenían mucha ilusión de convertirse en madres, así que despostaron su confianza en esta prestigiosa universidad. Sólo que mas tarde, una de estas pacientes se dio cuenta que las cirugías en las que les extraían los óvulos no se les fue administrado fentanilo para evitar el dolor, pues se les dio simplemente solución salina. Debido a esto, todas las pacientes sufrieron dolores insoportables durante la intervención y después de ésta, por lo que la Universidad escondió la negligencia medica por mucho tiempo hasta ahora.