Hace varios años el huevo de un dragón cayó en una cueva donde vivía una familia de gatos salvajes, por lo que éstos decidieron adoptarlo y lo criaron como uno de los suyos. El dragón creció creyendo ser un gato más, por lo que por mucho tiempo ignoró el enorme poder que poseía hasta que un grupo de cazadores arremetió contra su familia gatuna, por lo que se vengó en nombre de ellos. Este dragón se dio cuenta de su inmenso poder y que también puede ser fatal si no lo controla, así que cuando tiempo después conoce a otro gato, este pequeño felino le recuerda su pasado y ayuda al dragón a transformarse en gato.