Durante el cálido y claro verano en Estocolmo comienzan a ocurrir varios asesinatos contra policías y agentes. Cuando el 911 recibe una llamada de auxilio sobre un allanamiento de morada, envían a dos agentes a investigar y aunque éstos no encuentran nada extraño terminan siendo asesinados de forma brutal. Debido a esto, el detective a cargo de estos casos deberá acudir a su padre, un policía retirado y con el que no tiene una buena relación, para que lo ayude a resolver quién es el asesino y cómo podrían atraparlo.