La Barcelona de la segunda temporada es más luminosa y diurna, porque no todas las citas pasan de noche, ni todas comienzan con un primer encuentro en un bar o restaurante. Ahora, muchas de las parejas ya se conocen y, una vez ahorrados los preliminares de las primeras citas, enseguida nos vemos inmersos en otras formas de vivir y de entender las relaciones de pareja, el matrimonio, la familia, la amistad, la fidelidad, los celos... Y, en definitiva, todo lo que gira en torno al amor.