En esta segunda temporada se muestra la evolución de la relación entre los detectives Max y Miranda, quienes a pesar de sus altibajos, diferencias y discusiones al fin están siendo un equipo y ayudándose mutuamente. Los dos deberán seguir trabajando bajo esa sintonía ya que se suscitarán nuevos crímenes que deberán resolver lo más pronto posible. Como la muerte de un famoso cantante de ópera, quien a pesar de su carrera tan destacada resulta haber sido una persona bastante abusiva, pero a pesar de esto ellos tienen que averiguar quien lo asesinó. Otro caso que los dejará conmocionados será el de una serie de asesinatos históricos que están conectados a una fosa común, pues descubrirán cosas inimaginables. Mallorca necesita bastante a estos detectives.