Tras evitar la aniquilación, Qin respira... pero una tormenta interna se gesta. Facciones desleales aprovechan la fragilidad postbélica para orquestar una guerra civil, mientras Ryo Fui, el canciller maquiavélico, inicia la fase final de su ambición desmedida. Todo converge en la ceremonia de coronación de Ei Sei, un evento que debería unificar el reino y ahora podría destruirlo. Con sus ejércitos lejos (incluso Shin batallando en Wei) y su círculo de confianza fracturado, el joven rey debe consolidar el poder central enfrentando rebeliones y traiciones palaciegas. ¿Podrá Ei Sei salvaguardar el trono usando sólo su astucia política, mientras sus generales luchan en dos frentes? La temporada definitiva de intriga, donde un error estratégico significa el colapso de todo lo construido.