David Berkowitz, mejor conocido como El hijo de Sam, fue un hombre que aterrorizó la ciudad de Nueva York entre 1976 y 1977. Berkowitz asesinaba sin razón aparente, disparaba su revólver calibre 44 a cualquier persona que se cruzará en su camino; dejando un saldo de seis personas muertas y otras siete heridas. Al ser arrestado, confesó todos sus crímenes, pero terminó alegando locura ya que eran el resultado de la voz de un demonio de 6,000 años reencarnado en “Sam”, el perro de su vecino, el cual le daba órdenes de matar. Por otro lado, el caso del Hijo de Sam se convirtió en una obsesión de por vida para el periodista Maury Terry, quien se convenció de que los asesinatos estaban vinculados a un culto satánico.