Desde que era una adolescente, Antonia decidió abandonar su hogar y a su familia para partir a Roma a cumplir sus sueños. Roma ciertamente es la capital donde acontecen todo tipo de cosas por lo que Antonia la considera una jungla urbana, pero justo en este lugar ella planea conquistar su meta de convertirse en actriz. Antonia logra avanzar en su objetivo, aunque su temperamento y manera de ser muchas veces la llevan a retroceder, pero todo cambia para ella cuando cumple 33 años. Justo en su día, ella es despedida por lo que pierde un rol importante y luego de este triste acontecimiento ella termina en el hospital donde descubre que padece endometriosis. Antonia siente como si el mundo se fuera a acabar, pero lo cierto es que luego de conocer su diagnóstico ella dará inicio a una transformación completa, pues gracias a la psicoterapia, Antonia aprenderá a curar las heridas del pasado que en su presente le afectan y también podrá conocerse mejor.