Scott Johnson era un hombre estadounidense de 28 años que estaba cursando su doctorado y que fue hallado muerto en un acantilado de una playa de Sidney. En un inicio la policía había deducido que se trataba de un suicidio, pero su hermano Steve, inmediatamente estuvo inconforme con todo el reporte y se dedicó a realizar una investigación propia. Como Scott era gay, Steve sospechaba que su muerte se trataba más de un crimen de odio que algún accidente o peor, que él mismo se hubiera quitado la vida así que se la pasó reuniendo pruebas, pistas y toda clase de información que le fuera útil, pues no fue nada sencillo para él lidiar con la policía de Australia. A pesar de las negativas, obstáculos y hasta ciertas amenazas, Steve nunca se rindió y es por eso que hoy en día puede contar la realidad de los hechos y honrar a su hermano, pues también mientras investigaba halló más cosas que hicieron el caso más profundo.