Cuando todas las posibilidades para avanzar en un algún caso criminal se agotan, el FBI recurre a la Unidad de Análisis de Conducta de Virginia, la cual está liderada por los detectives Jason Gideon y Aaron Hotchner. Esta brigada de especialistas se encarga de analizar la mente de los asesinos en serie más retorcidos del país para generar un perfil psicológico que facilite su captura. Durante la primera temporada, el equipo es contratado para localizar a un asesino en serie que está aterrorizando a las mujeres de Seattle. Para después trasladarse a San Diego, donde deben establecer el perfil de un violador y asesino en serie que actúa a plena luz del día burlando las investigaciones de los policías locales. La situación se complica cuando el equipo se ve forzados a regresar de sus vacaciones tras descubrir que un criminal podría poner en peligro la vida de uno de ellos.