Durante la segunda temporada, finalmente Brenda logra establecerse como la jefa del departamento de homicidios prioritarios, con la lealtad y el respeto de su equipo, como respaldo de su trabajo. Ahora tendrá que lídiar con alianzas dentro del Departamento de Policía de Los Ángeles y en su vida personal; por una parte su relación con Gabriel se continúa fortaleciendo, mientras que por otro intenta llegar a un punto medio con Comandante Taylor. Al mismo tiempo, el romance de ésta con Fritz se vuelve más seria cuando toman la decisión de vivir juntos.