Yuki fue atacada por un vampiro cuando tenía cinco años y se encontraba perdida, pero también unos vampiros fueron los encargados de salvarle la vida. Kaien Cross, el director de la Academia Privada Cross, se encargó de criarla y adoptarla, por lo que Yuki no le teme a los vampiros y está bastante relacionada con éstos. Aunque la academia de Cross es muy prestigiosa, éste le ha ocultado un gran secreto a los alumnos y padres de familia, pues los estudiantes del turno matutino no saben que en realidad sus compañeros del turno de la noche son vampiros. Yuki junto a otro compañero deben guardar este secreto para siempre.