Se estrenó en 2011 y ha pasado más de una década siendo un referente del cine de acción.
Películas como Duro de matar, Terminator 2: El juicio final, Mad Max: Furia en el camino o, más recientemente, John Wick: Otro día para matar, han definido lo que el público espera del gran cine de acción gracias a su ritmo implacable, combates y coreografías espectatulares, así como una puesta en escena que privilegia la adrenalina por encima de todo. Pero dentro de esa misma tradición, nos encontramos con una cinta que se ha ganado un lugar propio entre los títulos más influyentes del género, pese a no provenir de Estados Unidos.
Estrenada en las segunda década del 2000, dicha película fue dirigida por el galés Gareth Evans y marcó un punto de inflexión para el cine de acción. Desde su lanzamiento, destacó por su crudeza, su narrativa y su enfoque casi exclusivo en el combate físico, que la convirtió en una referencia obligada para los aficionados a las historias de enfrentamientos extremos y supervivencia, además de catapultar a la fama internacional a su protagonista, Iko Uwais, quien se consolidó como uno de los rostros más reconocibles del cine de artes marciales a nivel mundial.
La grandeza de 'The Raid' ahora en streaming
La trama se desarrolla casi por completo dentro de un edificio de quince pisos ubicado en los barrios bajos de Yakarta, dado que este inmueble -deteriorado y claustrofóbico- funciona como el fuerte del narcotraficante Tama Riyadi, quien ofrece protección a criminales a cambio de lealtad, hasta que llega un escuadrón policial de élite en una misión encubierta cuyo objetivo es capturar al capo sin levantar sospechas.
Aunque el operativo fracasa desde sus primeras etapas -y desencadena una escalada de violencia imparable- al descubrir la presencia policial, Tama cierra el edificio y lanza una oferta mortal a sus inquilinos: residencia gratuita de por vida para quien logre matar a los agentes. Atrapados, sin refuerzos y con municiones limitadas, los policías deben avanzar piso por piso enfrentándose a asesinos armados con machetes, armas de fuego y una brutal determinación.
Los elementos que hicieron a 'Redada Asesina' un clásico del cine de acción
Así uno de los elementos que distingue a Redada Asesina de otras producciones del género, es el uso del Pencak Silat, que es un arte marcial tradicional de Indonesia que define el estilo de combate de la película. Las coreografías, diseñadas con precisión y filmadas con tomas largas y pocos cortes, aportan una sensación de realismo y violencia directa que intensifica cada enfrentamiento.
Además, Iko Uwais no solo interpretó al protagonista, Rama, sino que también participó activamente en la creación de las secuencias de pelea, añadiendo un característico toque de realismo a la historia.
Con un presupuesto aproximado de 1.1 millones de dólares, la película logró recaudar más de 9 millones a nivel mundial y se convirtió rápidamente en una obra de culto. Su influencia puede rastrearse en numerosas producciones posteriores, especialmente en el cine de acción occidental, donde su estilo ha sido comparado con títulos como Dredd, y hoy puedes disfrutarla en Netflix.