Por qué Keanu Reeves regaló 75 millones de dólares de su sueldo al equipo técnico de 'Matrix'
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

En una industria donde acumular es la norma, Keanu Reeves eligió repartir.

En Hollywood abundan las historias de contratos millonarios, egos inflados y cheques con demasiados ceros. Pero de vez en cuando aparece un nombre que rompe el molde. Keanu Reeves, el rostro de Matrix, John Wick y Constantine, lleva años siendo ese caso extraño: una superestrella que parece incómoda con la idea misma de serlo.

Su imagen pública no se construyó a base de escándalos ni de lujos excesivos, sino de gestos silenciosos. Por eso, cuando se supo lo que hizo con gran parte de su salario durante la era dorada de Matrix, muchos no se sorprendieron pero sí se quedaron pensando. Porque no todos los días un actor decide regalar decenas de millones de dólares sin hacerlo un espectáculo.

El gesto que nadie le exigió

Durante la producción de Matrix Recargado y Matrix Revoluciones, Reeves tenía asegurado un ingreso gigantesco. Sin embargo, lejos de aferrarse a cada dólar, tomó una decisión poco común incluso para los estándares más generosos de Hollywood.

El actor optó por ceder una parte enorme de sus ganancias, alrededor de 75 millones de dólares, a distintos miembros del equipo técnico. No como un bono simbólico ni como gesto publicitario, sino como una redistribución real del dinero. Su razonamiento era simple: la magia visual que definió a Matrix no provenía solo de Neo, sino del trabajo exhaustivo de quienes construyeron ese mundo plano por plano.

Cuando el dinero no es el punto

Para Keanu Reeves, el salario nunca ha sido el motor principal. Lo ha dicho en distintas ocasiones: mientras pueda vivir con lo necesario, el resto pierde importancia. Esa filosofía se reflejó no solo en la donación de dinero, sino en otros detalles que rara vez se mencionan.

Por ejemplo, regaló motocicletas Harley-Davidson personalizadas a miembros del equipo de especialistas y dobles de acción, como forma de agradecerles el riesgo físico que asumían en cada escena. No eran regalos genéricos, eran detalles personales y bien pensadosUna coherencia que viene de lejos

Una coherencia que viene de sí mismo

Este tipo de decisiones encajan con una constante en su vida. Años antes, Reeves ya había donado gran parte de su sueldo de la primera Matrix para apoyar la investigación contra la leucemia, enfermedad que padecía su hermana. Lo hizo sin ruedas de prensa ni comunicados.

Ese patrón se repite día a día en su carrera: ayudar sin anunciarlo, comparte sin publicidad, y está presente sin necesidad de reconocimiento. Más allá de Neo, de las balas en cámara lenta y de los abrigos negros, la razón por la que Keanu Reeves genera tanto respeto tiene poco que ver con la ciencia ficción. Tiene que ver con su manera de entender el éxito.

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