Tom Hanks tuvo que pagar de su bolsillo la escena más icónica de 'Forrest Gump'
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Tom Hanks no solo interpretó a Forrest Gump. Literalmente apostó por él. Y gracias a eso, el cine ganó una de sus imágenes más inolvidables.

Hablar de Tom Hanks es hablar de una filmografía casi intocable, con Náufrago, Rescatando al soldado Ryan, Philadelphia, entre otros. Pero si hay una película que se mantiene como el corazón emocional de su carrera, esa es Forrest Gump. Una cinta que no solo marcó los años noventa, sino que se convirtió en parte del ADN cultural del cine moderno.

Forrest no era un héroe tradicional. No salvaba al mundo ni ganaba por ambición. Simplemente avanzaba, corría, amaba y escuchada. Y quizá por eso conectó con millones de personas. Cada escena es un manjar pero lo cierto es que una de las más recordadas estuvo a punto de no existir. Y no por razones creativas, sino por dinero.

La escena que el estudio no quiso pagar

Durante la producción, Paramount Pictures empezó a preocuparse seriamente por el presupuesto. Una secuencia en particular levantó todas las alarmas: la larga travesía de Forrest corriendo por Estados Unidos. Para el estudio, era demasiado.

Pero Robert Zemeckis no estaba dispuesto a ceder. Para él, esa parte no era un adorno visual, sino el alma de la película. El momento en que Forrest deja de reaccionar al mundo y, por primera vez, decide algo por sí mismo. Quitarla era romper con toda la historia.

Ante la negativa del estudio, Zemeckis habló directamente con Hanks. La solución que encontraron fue poco común y arriesgada: poner el dinero ellos mismos. Actor y director acordaron cubrir los gastos de la secuencia con recursos propios, bajo un trato especial: recuperar la inversión después, a cambio de una mayor participación en las ganancias.

El riesgo que cambió todo

El resto es historia. Forrest Gump no solo fue un éxito: fue un fenómeno. Recaudó más de 670 millones de dólares en todo el mundo, ganó seis premios Oscar y se convirtió en una de las películas más queridas de todos los tiempos.

Gracias a ese acuerdo poco convencional, Tom Hanks terminó ganando alrededor de 65 millones de dólares, una cifra histórica para la época. Pero más allá del dinero, la verdadera ganancia fue otra: la escena de Forrest corriendo se volvió icónica y recordada durante décadas.

Hoy, es difícil imaginar la película sin ese momento, sin la barba, sin los paisajes y sin la frase: "Decidí salir a correr". Hollywood suele hablar de números, proyecciones y riesgos calculados. Pero este episodio demuestra algo distinto: a veces, las escenas que definen una película existen porque alguien decidió creer en ellas cuando nadie más lo hizo.

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