No todos los actores tienen un buen futuro en el mundo del cine, y Edward Furlong fue uno de ellos pese a protagonizar un clásico de ciencia ficción junto al legendario Arnold Schwarzenegger.
Hay actores que se vuelven icónicos al interpretar un papel, y la ciencia ficción es un género perfecto para demostrarlo. Sin embargo, mientras nombres como Matthew McConaughey son ligados a películas como Interestelar, o el de Tom Hanks a Cloud Atlas e Ethan Hawke a Gattaca: experimento génetico, hay otros que se pierden en el olvido tras no lograr despuntar más que un éxito cinematográfico dentro de la industria.
Tal fue el caso de Edward Furlong, que tras ser descubierto a los 13 años en un club juvenil, saltó rápidamente a la fama internacional al interpretar a John Connor en Terminator 2: el juicio final, pero cuya actuación no pudo despegarse de esta rebeldía juvenil, y lo convirtió en uno de los referentes más obligados a la saga.
La vida de Edward Furlong antes de 'Terminator 2: el juicio final'
Durante la década de 1990, participó en varias producciones destacadas como American History X (Historia Americana X), que fueron consideradas una de sus interpretaciones más recordadas en su trayectoria, pero que tampoco pudieron opacar la exposición temprana a la fama, llevándolo de nueva cuenta a ser ligado con Terminator 2: el juicio final.
Esto llevo al actor a enfrentar problemas relacionados con el consumo de sustancias, incluyendo heroína y metanfetamina, lo que afectó su continuidad en grandes producciones, y finalmente influyó en su relación con los estudios, que comenzaron a considerarlo un actor de alto riesgo para proyectos de una gran inversión.
El ocaso de Edward Furlong en el mundo del cine
Así una de las peores consecuencias de este periodo fue que no retomó su papel como John Connor en Terminator 3: la rebelión de las máquinas, que fue la tercera entrega de la franquicia. Durante esos años, su nombre apareció con frecuencia en medios por problemas legales, arrestos y acusaciones de violencia doméstica, mientras que el deterioro de su vida personal fue visible para todo el mundo.
Con el tiempo se alejó de los grandes estudios, y su presencia en el cine comercial disminuyó considerablemente, participando únicamente en proyectos de una escala mucho menor, has enfrentar un proceso de recuperación.
Tras atravesar varios periodos difíciles, logró mantenerse sobrio durante periodos largos que le permitieron reconstruir su vida personal y profesional, mientras se mantiene alejado de la exposición mediática como solía hacerlo antes de este declive.