La más reciente producción de Yorgos Lanthimos confirma el talento de Emma Stone, pero también que la fórmula del dúo comienza a jugarles en contra.
Con la ceremonia de los Premios Óscar 2026 a unos días de ocurrir y mientras producciones como Pecadores o Una batalla tras otra han acaparado toda la atención de la temporada de premiaciones, otras producciones que también han contado con varias nominaciones, como Hamnet, Frankenstein y entre ellas Bugonia se han visto opacadas por la conversación general. No necesariamente porque no cumplan con los parámetros necesarios, por algo se encuentran en la terna, pero sí por el desgaste de sus fórmulas, o al menos eso es lo que creo.
Dicho esto, uno de los casos más sorprendentes para mí fue el de Bugonia de Yorgos Lanthimos, la cual solo recibió cuatro nominaciones, entre ellas Mejor guion, Mejor banda sonora, Mejor película y Mejor actriz. Esta última, gracias a la increíble actuación de Emma Stone, quien con su trabajo con Lanthimos ha logrado reinventar su imagen como actriz. Antes de trabajar con él, sus papeles más reconocidos venían de historias como Birdman y La La Land, donde el público la percibía como la perfecta chica carismática y alegre.
Pero con Yorgos esa percepción cambió por completo. Películas como The Favourite o Poor Things mostraron a una Stone más arriesgada, más excéntrica y dispuesta a explorar personajes incómodos o extremos. Esa evolución convirtió su colaboración con el director en una de las asociaciones creativas más interesantes del cine en la actualidad y también en una relación particularmente querida por la Academia. O al menos eso es lo que creía.
Sin embargo, incluso las fórmulas que funcionan pueden agotarse cuando se repiten demasiado rápido.
Quién va a ganar en los Oscar 2026: elige a tus favoritos en la quiniela de Sensacine México¿Qué falló en 'Bugonia'?
A diferencia de Poor Things, que recibió once nominaciones en los Óscar 2024 y se convirtió en una de las películas más comentadas de su año, Bugonia no logra reinventar la fórmula del dúo. La película conserva muchos de los elementos que definen el estilo de Lanthimos: personajes excéntricos, diálogos incómodos y un humor oscuro que juega con lo absurdo. El problema es que esta vez la sensación de descubrimiento ya no está ahí.
Parte de la fascinación de ver a Emma Stone en el universo de Lanthimos venía precisamente de esa transformación: de verla pasar del romance trágico de La La Land a personajes mucho más grotescos o incómodos. Pero en Bugonia esa sorpresa ya no pesa igual. La película vuelve a apoyarse en la idea de que los personajes funcionan casi como observadores que cuestionan la humanidad, algo que ya habíamos visto en The Lobster, y el efecto ya no se siente tan novedoso.
A esto le sumamos que el calendario de estrenos tampoco jugó a su favor. El dúo Lanthimos–Stone ha sido extremadamente productivo y activo en los últimos años, y cuando una colaboración tan reconocida aparece con tanta frecuencia, el público y la crítica empiezan a percibirla menos como un evento y más como algo común.
Eso no significa que la película sea mala. De hecho, Bugonia tiene momentos excelentes y Stone vuelve a demostrar por qué es una de las actrices más talentosas de su generación. Pero en un año lleno de propuestas que se sienten nuevas o llamativas de otras maneras, repetir la misma formula creativa, parece que le jugó en contra.
El controversial descarte de Jesse Plemons
Por otro lado, Stone no estaba sola en la maravillosa actuación que entregó en la película. A su lado, Jesse Plemons ofrece uno de los trabajos más inquietantes de la producción, interpretando a un hombre obsesivo que cuestiona constantemente la identidad del personaje de Emma.
Sin embargo, el actor fue ignorado en las nominaciones, algo que resulta sorprendente considerando el nivel de la interpretación. Y más aún en un año donde la competencia en la categoría masculina es enorme, con nombres como Timothée Chalamet por Marty Supreme, Leonardo DiCaprio por Una batalla tras otra, Ethan Hawke por Blue Moon, Michael B. Jordan por Sinners y Wagner Moura por El agente secreto.
Creo que la ausencia de Plemons también debilitó la conversación alrededor de Bugonia durante la temporada, dejando a Stone prácticamente como el único rostro fuerte de la película dentro de las categorías actorales. Algo bastante lamentable, en mi opinión.
Stone vs Buckley
Eso nos lleva al escenario más que establecido en la categoría de mejor actriz. Aunque Emma Stone vuelve a ofrecer una actuación audaz y fuera de la caja, la narrativa de la temporada parece inclinarse por Jessie Buckley por su trabajo en Hamnet. Su interpretación ha sido descrita como devastadora y profundamente emocional, y eso también afecta el camino de Emma en los premios. Históricamente, la Academia ha preferido interpretaciones basadas en figuras reales o dramas emocionales, no en personajes excéntricos, algo que ha jugado más a favor de Buckley.
Por eso, aunque Stone sigue siendo una de las actrices más fascinantes del cine actual, Bugonia probablemente no será el proyecto que le dé otra estatuilla dorada. Y quizá eso tampoco sea algo negativo porque si algo han demostrado Emma Stone y Yorgos Lanthimos es que cuando se permiten reinventarse, el resultado suele ser arte. Y quizá precisamente por eso, esta vez una pausa podría ser lo mejor para ambos.
A veces, la magia también necesita descansar.