Netflix, HBO Max y Prime Video salvarán tu fin de semana con esta película de acción que continúa el legado de Steven Spielberg en la ciencia ficción
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Quizá Steven Spielberg no la dirigió, pero su legado está ahí, rugiendo fuerte entre carrera por sobrevivir y cada recordatorio de que jugar a ser dios nunca sale barato.

Steven Spielberg no solo dirigió algunas de las películas más importantes de la historia moderna, también moldeó por completo la forma en que entendemos el cine de aventuras y la ciencia ficción. Ahí están E.T el extraterrestre, Encuentros cercanos del tercer tipo, Tiburón, La guerra de los mundos y, por supuesto, Jurassic Park, una locura perfecta que convirtió a los dinosaurios en una obsesión y demostró que el asombro y el terror podían convivir en una misma película.

Lo curioso es que, incluso cuando Spielberg ya no está detrás de la cámara, su sombra sigue pesando sobre buena parte del cine actual. Su forma de construir el espectáculo, de presentar criaturas imposibles como si fueran reales y de hacer que el público vuelva a sentirse niño frente a una pantalla sigue ahí. Algunas cintas lo logran mejor que otras pero el molde es clarísimo.

El día en que la franquicia volvió a rugir

Cuando llegó en 2015, Jurassic World no tenía una tarea sencilla. No solo debía cargar con la nostalgia de una de las películas más queridas de Spielberg, también necesitaba justificar por qué valía la pena volver a Isla Nublar después de tantos años. Y la respuesta fue bastante directa: la secuela iba a enseñarnos qué pasaba cuando ese sueño por fin funcionaba hasta que, obviamente, dejaba de funcionar.

La premisa es simple: 22 años después de lo ocurrido en Jurassic Park, la isla ahora sí opera como el gran parque temático que siempre prometió ser. Los dinosaurios ya no son solo experimento fallido o advertencia científica, sino producto estrella. Hay visitantes felices, espectáculos y un negocio que, al menos al principio, parece ir perfecto. Hasta que aparece una nueva especie creada para impresionar más de la cuenta.

Más grande, más ruidosa y muy consciente del legado de Spielberg

Parte del encanto de Jurassic World está en que no intenta fingir que no viene de Jurassic Park. Al contrario: abraza la herencia de Spielberg todo el tiempo. Está en la estructura del parque, en la idea de usar el espectáculo como motor del desastre y en esa sensación constante de que la humanidad sigue creyendo que puede domesticar lo imposible, hasta que les recuerda quién manda realmente.

Es una película más grande, más ruidosa y mucho más diseñada para el blockbuster moderno que la original de 1993. Pero ahí sigue el ADN de Spielberg: la mezcla de fascinación y miedo. Hay películas que uno ve por prestigio y luego están las que funcionan como salvavidas cuando lo único que quieres es sentarte, darle play y pasar un muy buen rato, como Jurassic World.

En tres plataformas y con el sello de una gran saga

La mejor parte es que ni siquiera tendrás que complicarte para encontrarla. En México, Jurassic World está actualmente en Netflix, HBO Max y Amazon Prime Video, así que puedes escoger la plataforma que ya tengas abierta y lanzarte directo a Isla Nublar sin rodeos.

Si este fin de semana traes ganas de una película de acción con ciencia ficción, nostalgia blockbuster y suficiente caos como para dejarte pegado al sillón, Jurassic World sigue siendo una apuesta buenísima.

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