Sigue vivo y tiene 43 años: por qué el chimpancé de Michael Jackson no apareció en la biopic
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Aunque el Bubbles real no participó, 'Michael' sí incluye al personaje como parte del retrato de Jackson.

Todo el mundo está hablando de Michael, la película biográfica sobre Michael Jackson que llegó con la fuerza de un estreno imposible de ignorar. La crítica la recibió con bastante frialdad, incluso con desdén por la forma de tratar las épocas más incómodas de la vida del cantante, pero el público respondió de otra manera. En su primer fin de semana, la cinta recaudó 217 millones de dólares a nivel mundial y rompió el récord de mejor estreno para una biopic, pese a tener una calificación baja por parte de los expertos.

La película, protagonizada por Jaafar Jackson, sobrino del Rey del Pop, repasa una parte de su vida y su ascenso como una de las figuras más grandes de la música. Hay canciones, recreaciones, momentos familiares y varias apariciones que forman parte del impacto de Jackson. Pero entre tantas personalidades, figuras exóticas y recuerdos de la época, hay una ausencia que llamó la atención de más de un fan: la de Bubbles, el chimpancé que durante años fue visto como una de las compañías más queridas del intérprete.

Bubbles no desapareció: está retirado

Bubbles sigue vivo y tiene 43 años. El famoso chimpancé vive actualmente en el Center for Great Apes, un santuario ubicado en Florida, donde llegó en 2005 después de pasar por otros cuidados fuera de Neverland. Nacido en 1983, fue adquirido por Michael Jackson cuando era muy pequeño y se convirtió en una presencia constante durante los años de mayor exposición mediática del cantante. Viajaba con él, aparecía en eventos y terminó convertido en una celebridad involuntaria.

Durante los ochenta, Bubbles no era una simple atracción. Era parte de la construcción pública de la figura excéntrica, infantil, brillante y desconcertante que los medios no sabían cómo procesar. Había fotos, rumores, apariciones y anécdotas. Para algunos era una muestra de ternura, y para otros, una extravagancia más.

¿Por qué no usaron al Bubbles real?

La razón por la que Bubbles no aparece físicamente en Michael es bastante clara: no se usaron animales reales para interpretarlo. En la película, el chimpancé fue recreado con CGI, una decisión tomada por motivos éticos y de seguridad. Lionsgate explicó, a través de PETA, que la representación de Bubbles en pantalla responde a un hecho histórico, pero no busca promover la idea de tener chimpancés como mascotas.

Y tiene sentido. Un chimpancé adulto no es un accesorio nostálgico ni una mascota para recrear una postal ochentera. Bubbles pesa alrededor de 185 libras y es considerado un chimpancé mayor. La imagen tierna del pequeño compañero de Michael ya no corresponde con el animal real que vive hoy en Florida. Llevarlo a un set habría sido innecesario, riesgoso y contrario a la conversación actual sobre bienestar animal.

Hoy, la vida de Bubbles es muy distinta a la que tuvo junto al Rey del Pop. En el Center for Great Apes vive con otros chimpancés, recibe cuidados especializados y tiene una rutina más cercana a sus necesidades reales. Bubbles no era solo una anécdota adorable. Era parte de una vida donde la fama, la soledad, el control y la fantasía se mezclaban de formas difíciles de separar.

facebook Tweet
Te puede interesar