Dos películas inesperadas esconden algunas de las mejores actuaciones de Scarlett Johansson
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Estas dos cintas siguen apareciendo cada vez que se habla de sus mejores trabajos porque muestran otra cosa: a Scarlett Johansson arriesgándose en territorios donde no podía apoyarse en lo evidente.

Muchos conocen a Scarlett Johansson por Vicky Cristina Barcelona, por Avengers o por Lucy. Para buena parte del público, su rostro está ligado a Natasha Romanoff, la espía que entró al Universo Marvel y terminó convertida en una de las figuras más queridas de la franquicia. También está la Scarlett de ciencia ficción, la de la acción imposible y la estrella capaz de cargar una película comercial sin despeinarse.

Pero su carrera nunca ha sido solo eso. Antes, durante y después de Marvel, Johansson ha construido una filmografía bastante más rara de lo que a veces se recuerda. Ha trabajado con Sofia Coppola, Noah Baumbach, Spike Jonze, los hermanos Coen y Jonathan Glazer. Y en medio de títulos muy populares, hay dos películas inesperadas donde entrega actuaciones que se sienten como de lo mejor que ha hecho.

La actuación donde Scarlett Johansson ni siquiera aparece

La primera es Her, la película de Spike Jonze estrenada en 2013. En ella, Joaquin Phoenix interpreta a Theodore, un hombre solitario que se enamora de Samantha, un sistema operativo con inteligencia artificial y voz femenina. Johansson no aparece físicamente en pantalla ni un segundo. Solo su voz, y con eso le alcanza para crear uno de los personajes más recordados de su carrera.

Lo impresionante de Samantha es que nunca se siente como alguien falsa. Johansson le da curiosidad, humor, deseo, inseguridad, ternura y una inteligencia que va creciendo hasta volverse inquietante. La película habla de amor en tiempos de tecnología pero también de algo más incómodo: qué tanto proyectamos en los demás cuando necesitamos sentirnos acompañados. Samantha puede ser una máquina, pero su voz tiene más vida que muchos personajes de carne y hueso.

La película donde se volvió casi irreconocible

La segunda es Bajo la piel, dirigida por Jonathan Glazer. Aquí Johansson interpreta a una extraterrestre que adopta forma humana y recorre Escocia en busca de hombres solitarios. Suena como una premisa de ciencia ficción provocadora, pero la película va por otro camino: es fría, hipnótica, incómoda y por momentos casi muda. Nada que ver con el espectáculo fácil.

En la cinta, Johansson trabaja desde la ausencia. Su personaje mira, escucha, imita y aprende. La fuerza está en lo raro: una estrella de Hollywood borrando buena parte de su carisma para parecer alguien que apenas entiende cómo funciona un cuerpo humano. Glazer incluso filmó varias escenas con cámaras ocultas y personas sin experiencia actoral.

La película fue un fracaso en taquilla, pero con los años se convirtió en una obra de culto y en una de las cintas de ciencia ficción más respetadas de la década. Críticos han destacado la dirección de Glazer, la música de Mica Levi y la actuación de Johansson.

Lo curioso es que Her y Bajo la piel llegaron prácticamente en el mismo periodo de su carrera. Mientras Marvel la convertía en estrella global, Johansson estaba haciendo dos experimentos actorales rarísimos: en una película existía solo como voz, y en la otra, como un cuerpo casi vacío tratando de entender a los humanos. Dos papeles opuestos y, al mismo tiempo, conectados por la misma pregunta: ¿qué hace humana a una presencia en pantalla?

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