“La universidad no era para mí”: James Cameron revela cómo aprendió a hacer cine sin estudiar dirección
Paloma MH
-Redactora
Creo en la magia de Disney. Crecí con Toy Story, soñé con ser Jasmine y encontré en Woody a uno de esos personajes que te acompañan para siempre: noble, leal, protector y con un corazón enorme. Fan de las series mexicanas. Fan absoluta de las actuaciones de Angelique Boyer, especialmente en Teresa.

Antes de dirigir Titanic y Avatar, James Cameron trabajó como camionero y aprendió cine de forma autodidacta gastando apenas 120 dólares en fotocopias.

Mucho antes de convertirse en uno de los directores más exitosos de Hollywood gracias a películas como Titanic, Avatar y Terminator, James Cameron tuvo una vida completamente distinta a la del cineasta multimillonario que hoy conoce el mundo.

El realizador canadiense reveló que la universidad “no era para él” y que jamás estudió dirección cinematográfica de manera formal. En lugar de eso, pasó años trabajando como camionero mientras aprendía cine por su cuenta leyendo manuales técnicos y tesis universitarias. 

James Cameron aprendió cine sin ir a una escuela especializada

Aunque llegó a estudiar física en un junior college de California, Cameron abandonó la universidad y comenzó a trabajar en distintos oficios para sobrevivir, incluyendo como mecánico y conductor de camiones. Pero mientras manejaba durante largas jornadas, también alimentaba su obsesión por el cine y los efectos especiales. 

Según contó el propio director, gran parte de su formación ocurrió dentro de la biblioteca de la Universidad del Sur de California, donde pasaba horas revisando tesis sobre cinematografía, impresión óptica y efectos visuales.

Cameron explicó que no tenía dinero para entrar a una escuela de cine, así que optó por crear su propio sistema de aprendizaje. Incluso llegó a gastar apenas 120 dólares en fotocopias de documentos técnicos para construir su propia “biblioteca cinematográfica”. 

El director de Titanic y Avatar comenzó desde cero

Mucho antes de convertirse en el responsable de algunas de las películas más taquilleras de todos los tiempos, Cameron intentaba abrirse camino realizando pequeños proyectos independientes.

Uno de sus primeros trabajos fue el cortometraje de ciencia ficción Xenogenesis, producido junto a Randall Frakes con dinero que consiguieron gracias a inversionistas locales. Ese proyecto terminó funcionando como carta de presentación para entrar al cine de bajo presupuesto y comenzar a trabajar junto al legendario productor Roger Corman

Años después llegaría The Terminator, la película protagonizada por Arnold Schwarzenegger que cambió para siempre su carrera y lo convirtió en uno de los directores más importantes de Hollywood.

“Toma una cámara y haz una película”

Con el paso del tiempo, Cameron también se convirtió en una inspiración para jóvenes cineastas debido a su historia autodidacta y a su visión sobre cómo aprender cine fuera de las aulas.

En entrevistas pasadas, el director aseguró que una de las mejores formas de aprender es simplemente comenzar a grabar. Para él, la experiencia práctica y las vivencias personales son tan importantes como cualquier formación académica. 

Décadas después de manejar un camión y estudiar cine con fotocopias, James Cameron terminó dirigiendo algunas de las películas más exitosas y revolucionarias de la historia del cine.

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