Con 230 millones de visualizaciones, esta cinta se mantiene como una de las películas que mejor explican el poder de Netflix para convertir una cinta de acción en evento mundial.
Netflix tiene un catálogo tan raro como irresistible: un día puedes caer en una comedia desatada como Hazme el favor, con Jennifer Lawrence haciendo desastre y medio, y al siguiente terminar viendo El club de la pelea, esa película noventera que sigue provocando discusiones como si acabara de estrenarse. También están esos fenómenos familiares que llegan sin pedir permiso, como Super Mario Bros. La película, capaces de juntar a niños, adultos nostálgicos y fans de los videojuegos frente a la misma pantalla.
Pero dentro de todos esos títulos hay una categoría aparte: las películas que Netflix convierte en eventos globales. No necesariamente son las más finas, ni las más premiadas, ni las que la crítica abraza con lágrimas en los ojos. Son esas cintas enormes, caras, llenas de caras conocidas y pensadas para que millones de personas les den reproducir sin pensarlo demasiado. Ahí es donde la plataforma ha encontrado una fórmula bastante efectiva.
La película que convirtió el botón de Netflix en taquilla mundial
La cinta es Alerta roja, estrenada en 2021 y protagonizada por Dwayne Johnson, Ryan Reynolds y Gal Gadot. Durante años fue la película más vista en la historia de Netflix, y aunque hoy el primer lugar general lo ocupa Las guerreras K-Pop, sigue siendo la película de acción real más popular de la plataforma, con 230.9 millones de visualizaciones acumuladas. Estamos hablando de una producción que convirtió una aventura de ladrones, agentes y traiciones en uno de los mayores fenómenos del streaming.
La historia sigue a John Hartley, un perfilador del FBI que termina haciendo equipo con Nolan Booth, un ladrón de arte insoportable y encantador, para atrapar a una criminal conocida como "The Bishop". Todo comienza con una alerta internacional que desata la persecución de los criminales más buscados del mundo. Dicho más simple: muchas persecuciones, reliquias carísimas, traiciones y tres estrellas pasándola demasiado bien.
Dwayne Johnson, Ryan Reynolds y Gal Gadot hicieron el verdadero robo
La gran jugada de Alerta roja no fue su trama, porque tampoco pretende inventar el cine de atracos. Su verdadero golpe fue juntar a tres figuras que el público reconoce de inmediato: Dwayne Johnson pone el músculo, Ryan Reynolds llega con su humor, y Gal Gadot entra como la villana elegante que parece tener la partida ganada.
Esa dinámica sostiene buena parte de la película. Cuando el misterio se vuelve predecible, los actores empujan la trama con carisma. O cuando el giro se siente demasiado cómodo, aparece otra persecución, otra broma o un cambio de escenario para mantener el ritmo. Alerta roja no juega a ser una obra maestra: es pleno entretenimiento global, ruidoso y fácil de ver desde cualquier sala.
230 millones de visualizaciones no salen de la nada
El número sigue siendo impresionante. En el ranking oficial de Netflix, Alerta roja aparece con 230.9 millones de visualizaciones y 454.2 millones de horas vistas, colocada como la segunda película más popular de la historia de la plataforma y la primera entre las de acción real. Por encima solo aparece Las guerreras K-Pop, el fenómeno animado y musical que terminó rompiendo el récord general.
La crítica no la trató precisamente como si fuera el nuevo clásico del siglo, pero el público respondió de otra forma. A veces basta una película cumplidora, estrellas conocidas y una historia sin demasiadas exigencias para conseguir cifras descomunales. Netflix lo sabe mejor que nadie: no todos los fenómenos nacen del prestigio; algunos nacen del puro antojo de ver algo entretenido después de un día largo.