Scary Movie prácticamente abrió una nueva etapa para la parodia de terror en los 2000. Llegó cuando Scream, Sé lo que hicieron el verano pasado, El proyecto de la bruja de Blair y El sexto sentido todavía estaban frescas en la cabeza del público, y decidió hacer lo que pocas películas se atrevían: burlarse de todo, de todos y sin demasiada pena. Era grosera, absurda, incorrecta y hasta tonta, pero tenía una energía que terminó dejando huella.
La saga no inventó la parodia cinematográfica pero sí la volvió a poner de moda para una generación que creció entre asesinos enmascarados, cintas encontradas, fantasmas vengativos y giros finales de M. Night Shyamalan. Después vinieron secuelas, cambios de tono, nuevos directores, referencias cada vez más locas y una quinta entrega que dejó la franquicia medio enterrada. Ahora la saga se levantó otra vez, como buen slasher que nunca sabe cuándo morirse.
La nueva película llega con los Wayans de vuelta
La sexta entrega, titulada oficialmente Scary Movie aunque todos la ubiquen como Scary Movie 6, llega a cines el 3 de junio de 2026. La premisa oficial va directo a la nostalgia: 26 años después de escapar de un asesino sospechosamente parecido a Ghostface, el elenco original vuelve a quedar en la mira, y ninguna franquicia de terror queda a salvo.
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El regreso importante no es solo el de la marca, sino el de las caras que hicieron famosa la saga. Anna Faris vuelve como Cindy Campbell, Regina Hall como Brenda Meeks, Marlon Wayans como Shorty y Shawn Wayans como Ray Wilkins. También regresan nombres como Dave Sheridan, Lochlyn Munro, Jon Abrahams, Cheri Oteri y Chris Elliott, mientras que Michael Tiddes dirige la película y los Wayans vuelven a escribir y producir.
La nueva película quiere reírse de todo lo que el terror hizo en los últimos años: reboots, remakes, precuelas, secuelas, spin-offs, "terror elevado", historias de origen y finales que se venden como definitivos aunque nadie les crea. Entre los títulos que se han mencionado como blancos están Scream, ¡Huye!, ¡Nop!, Longlegs, Hereje y Sinners. Básicamente, si una película de terror se tomó muy en serio a sí misma, aquí corre peligro.
Lo que debes recordar de las primeras películas
La primera Scary Movie, estrenada en 2000, era una parodia clarísima de Scream y Sé lo que hicieron el verano pasado. Cindy y sus amigos habían atropellado a alguien y ocultado el accidente, hasta que un asesino con máscara empieza a perseguirlos. Ahí nacieron varias bromas que se quedaron en la memoria de la saga: Brenda gritando en el cine, Shorty haciendo desastre, Doofy como policía raro y Cindy sobreviviendo a todo.
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Scary Movie 2 llevó al grupo a una mansión embrujada, con burlas a El exorcista, La morada del miedo y otras historias sobrenaturales. Todavía estaban los Wayans al frente, así que el humor seguía igual de sucio, físico y desatado. Después llegó Scary Movie 3, ya sin ellos, con David Zucker empujando la saga hacia una comedia más inocente y absurda, centrada en parodias de El aro, Señales y la fiebre de los videos malditos.
Scary Movie 4 siguió esa línea, ahora con referencias a Saw, La guerra de los mundos y La maldición. Cindy seguía siendo el hilo conductor, Brenda regresaba aunque la saga siempre encontraba formas ridículas de matarla y revivirla, y el humor ya dependía más del choque entre películas populares que de una historia propia. A esas alturas, Scary Movie era menos una saga con continuidad estricta y más una máquina de lanzar chistes.
En qué se quedó la quinta película y cómo conecta con la nueva
La quinta entrega, estrenada en 2013, fue el punto más raro de la franquicia. Por primera vez no aparecieron Cindy ni Brenda, y la historia siguió a Jody, interpretada por Ashley Tisdale, y Dan, interpretado por Simon Rex, una pareja que adopta a tres niñas salvajes mientras su casa empieza a llenarse de actividad paranormal. La película se burlaba principalmente de Actividad paranormal, Cisne negro, Mamá y El planeta de los simios: (R)evolución.
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Al final, Jody y Dan enfrentaban a "Mamá", la entidad que quería llevarse a las niñas para sacrificarlas. Todo terminaba con la amenaza cayendo por un risco y siendo devorada por un tiburón, porque la lógica nunca fue prioridad en esta saga. En la escena postcréditos, Charlie Sheen despertaba pensando que todo había sido un sueño, hasta que Lindsay Lohan estrellaba un auto contra él y lo mataba otra vez.
La nueva película no parece continuar esa historia. Más bien funciona como un regreso a la raíz: Cindy, Brenda, Ray y Shorty vuelven al centro, y el asesino enmascarado conecta directamente con el ADN de la primera Scary Movie. Por eso se siente más como una especie de reboot más que como una secuela tradicional. No hay que recordar demasiado a Jody y Dan. Lo importante es volver al grupo original, a Ghostface, al humor de los Wayans y a la idea de que el terror moderno necesita una buena cachetada.