A veces Hollywood confunde sufrimiento con genialidad, y este caso es un ejemplo perfecto de esa zona gris.
Jim Carrey no llegó a ser Jim Carrey nada más porque sí. Detrás de actuaciones como El Grinch, La máscara, Todopoderoso o incluso su trabajo como Robotnik en ‘Sonic, la película, hay una energía muy particular: exagerada, física, intensa, a veces tierna y otras casi imposible de controlar. Su cuerpo siempre ha sido parte del chiste, pero también parte del riesgo.
Por eso cuesta imaginar que todo salga de una actuación "normal". Carrey suele entrar a sus personajes como si estuviera dispuesto a romper la escena desde adentro y desde antes. A veces eso da resultados brillantes. Otras veces, como ocurrió en una de sus películas más complicadas, esa entrega terminó desesperando a todos en el set.
Jim Carrey dejó de ser Jim Carrey
La película fue Man on the Moon estrenada en 1999 y dirigida por Miloš Forman. Carrey interpretó a Andy Kaufman, el comediante estadounidense famoso por llevar sus bromas hasta un punto donde ya no quedaba claro si estaba actuando, provocando o simplemente poniendo a prueba la paciencia de todos. Para muchos, Kaufman no hacía comedia tradicional, sino incomodidad en vivo y en directo.
Carrey decidió no imitarlo desde afuera. Se metió tanto en el personaje que, durante buena parte del rodaje, se negó a responder como Jim. Quería que lo llamaran Andy cuando interpretaba a Kaufman, y Tony cuando estaba en la piel de Tony Clifton, el alter ego grosero, insoportable y desagradable del comediante. En pocas palabras: el equipo no lidiaba con un actor entre tomas, sino con dos personajes que no se apagaban nunca.
El método que sacó de quicio al set
El documental Jim & Andy: The Great Beyond mostró años después lo lejos que llegó esa transformación. En el material detrás de cámaras se ve a Carrey incomodando al equipo, provocando a sus compañeros, resistiéndose a salir del personaje y empujando situaciones que no eran de un set tranquilo.
Uno de los momentos más tensos tuvo que ver con Jerry Lawler, el luchador que había tenido una rivalidad real con Andy Kaufman. Carrey, metido en el papel, lo provocó durante la filmación y la situación terminó muy mal. Según los relatos del rodaje, llegó a escupirle en la cara, y Lawler respondió físicamente. El asunto terminó con Carrey lesionado.
Un documental que estuvo guardado durante años
Lo más curioso es que todo ese comportamiento quedó grabado. Durante el rodaje se filmaron muchas horas de material detrás de cámaras, pero Universal no lo mostró en su momento. Según se ha contado, el estudio temía que esas imágenes hicieran quedar muy mal a Carrey y terminaran afectando la percepción de Man on the Moon.
El material salió a la luz casi 20 años después con Jim & Andy: The Great Beyond, estrenado por Netflix en 2017. El documental no solo muestra el caos del rodaje. También deja ver a un Carrey más grande, mirando hacia atrás y tratando de explicar qué le pasó mientras hacía esa película. Él mismo ha dicho que la experiencia fue casi psicótica.
El documental no presenta el método como una simple anécdota chistosa de Hollywood. Lo muestra como algo fascinante pero también incómodo. Carrey ganó un Globo de Oro por su actuación y muchos consideran que hizo uno de sus mejores trabajos. Pero el precio emocional y laboral alrededor de esa interpretación fue enorme.