Su odisea ocurre entre computadoras y toneladas de arena roja, pero conserva la misma pregunta que sostiene el poema de Homero: ¿cuánto puede soportar una persona cuando sabe que, en algún lugar lejano, todavía existe un hogar al cual regresar?
Desde que Homero mandó a Odiseo a dar vueltas por el Mediterráneo durante diez años, el viaje de regreso a casa se convirtió en una de las historias favoritas del cine. A veces aparece de forma directa, como en ¿Dónde estás, hermano?. Otras se disfraza tanto que cuesta reconocerla, como en Bob Esponja: la película, que tiene su propia isla de las sirenas, un Cíclope y una bolsa de vientos escondidos entre helados y canciones de rock.
La fórmula es sencilla, pero casi nunca falla: alguien queda varado muy lejos de su hogar y debe sobrevivir a una serie de pruebas antes de volver. Puede tratarse de un guerrero perseguido por Poseidón, una esponja amarilla buscando la corona del rey Neptuno o un astronauta completamente solo en otro planeta. El escenario cambia pero las ganas de regresar siguen siendo las mismas.
Matt Damon también tuvo su propia odisea en el espacio
La película es Misión rescate, la aventura de ciencia ficción dirigida por Ridley Scott que actualmente puede verse en Disney+. Matt Damon interpreta a Mark Watney, un astronauta que es dado por muerto después de una tormenta y abandonado en Marte cuando su tripulación debe evacuar de emergencia. Watney sobrevive, pero queda atrapado a millones de kilómetros de la Tierra, con provisiones limitadas y sin una forma inmediata de avisar que sigue vivo.
A partir de ahí comienza un viaje de regreso que tiene bastante de La Odisea, aunque no haya cíclopes ni dioses lanzando rayos desde el Olimpo. Mark debe vencer un obstáculo tras otro usando paciencia, ingenio y una capacidad casi sobrehumana para no entrar en pánico. Su enemigo no es una criatura mitológica, sino un planeta donde cualquier error pequeño puede dejarlo sin comida, oxígeno o refugio.
Un Odiseo que cambia el mar por el desierto de Marte
Odiseo tarda años en volver a Ítaca porque cada avance viene acompañado de una nueva desgracia. Cuando parece haber encontrado la ruta correcta, una tormenta, un monstruo o una mala decisión lo devuelve varios pasos. Algo parecido ocurre con Watney. Cada solución abre un problema distinto, y el planeta parece esperar el momento menos oportuno para recordarle que no fue diseñado para recibir visitas.
Los dos protagonistas sobreviven gracias a la inteligencia antes que a la fuerza. Odiseo engaña a Polifemo, evita quedar atrapado por Circe y prepara con cuidado su regreso al palacio. Mark calcula raciones, modifica vehículos y usa sus conocimientos de botánica para producir alimento en tierra marciana. Ninguno puede imponerse físicamente al mundo que enfrenta. Tiene que observarlo, entender sus reglas y encontrar la grieta por donde escapar.
También comparten una relación complicada con quienes intentan ayudarlos desde lejos. Atenea mueve piezas en el Olimpo para que Odiseo pueda volver, mientras la NASA reúne científicos, ingenieros y autoridades capaces de diseñar un rescate que parece imposible. En ambos relatos hay una persona varada, pero regresar nunca depende únicamente de ella. Alguien tiene que defender su causa, convencer a los demás y asumir riesgos enormes para abrirle un camino de vuelta.
Una de las grandes aventuras espaciales de los últimos años
Misión rescate se estrenó en 2015, dura 141 minutos y fue recibida como algo poco habitual dentro de la ciencia ficción: una película optimista sobre personas inteligentes tratando de resolver un problema juntas. Ridley Scott evita convertir el aislamiento en una experiencia totalmente oscura. Hay tensión, accidentes y momentos en los que todo parece perdido, pero también entusiasmo por la ciencia y la confianza en la capacidad humana para improvisar.
La cinta consiguió siete nominaciones al Oscar, incluidas mejor película, actor para Matt Damon y guion adaptado. También terminó convirtiéndose en uno de los mayores éxitos comerciales de Scott. No ganó ninguna estatuilla, pero dejó una de las actuaciones más queridas de Damon y una historia que funciona incluso cuando uno ya sabe cómo termina.