Punisher pondrá a prueba los principios de Peter y Hulk lo obligará a enfrentar su miedo a perder el control.
El personaje de Tom Holland terminó Spider-Man: Sin camino a casa en el punto más solitario de toda su historia dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. El mundo olvidó quién era, MJ y Ned siguieron adelante sin recordarlo y el joven héroe tuvo que empezar desde cero, encerrado en un pequeño departamento y con un traje cosido por él mismo. Ya no quedaban los recursos de Tony Stark, los consejos de los Avengers ni una llamada rápida que pudiera sacarlo del problema.
Spider-Man: Un Nuevo Día parte de ese aislamiento para llevar al personaje hacia una aventura más callejera, emocional y centrada en las consecuencias de vivir completamente solo. Tom Holland adelantó que la cinta habla sobre la importancia de la comunidad y de aprender a pedir ayuda, algo que Peter no parece muy dispuesto a hacer al comienzo. Ahí entran dos acompañantes que, sobre el papel, podrían parecer elegidos únicamente para emocionar a los fans: Hulk y Punisher.
Hulk y Punisher están ahí para reflejar los problemas de Peter
Amy Pascal, productora de la cinta, explicó que ambos personajes fueron seleccionados porque ayudan a contar la historia personal de Peter. Bruce Banner y Frank Castle son figuras aisladas, quieren hacer lo correcto y cargan con una debilidad capaz de arruinar incluso sus mejores intenciones. Más que simples cameos, funcionan como espejos de distintas partes del protagonista.
Peter ha perdido a prácticamente todas las personas que formaban su vida. Frank también vive apartado del resto del mundo después del asesinato de su familia y convirtió su dolor en una guerra que nunca parece terminar. Bruce, por su parte, lleva años intentando controlar a Hulk, una fuerza que puede proteger a millones o destruir todo lo que se encuentre enfrente cuando deja de responderle.
Los tres quieren ayudar, pero ninguno sabe hacerlo sin lastimarse en el proceso. Peter se esconde bajo la máscara y evita crear nuevos vínculos. Banner intenta contener una parte de sí mismo que siempre amenaza con salir, mientras Castle se convence de que sólo puede resolver los problemas mediante la violencia. La misión de Hulk y Punisher será obligar a Spidey a mirar hacia dónde podría dirigirse si continúa alejando a todos.
Punisher pone a prueba la regla más importante de Spider-Man
Frank Castle no llegó al mundo de Marvel como protagonista de una serie para adultos. Su primera aparición ocurrió en The Amazing Spider-Man número 129, publicado en 1974, donde fue engañado para perseguir y matar al trepamuros. Kevin Feige reconoció que Marvel llevaba tiempo queriendo ver juntos en pantalla a Punisher y Spider-Man, justo por la historia que comparten desde los cómics.
El choque entre ambos siempre ha sido moral antes que físico. Peter cree que cualquier persona puede ser salvada y se niega a matar incluso a sus enemigos más peligrosos. Frank elimina definitivamente a quienes considera una amenaza. Los dos protegen Nueva York, pero sus métodos están en extremos completamente distintos. Ponerlos dentro de la misma misión obliga a Peter a defender sus límites cuando ya no tiene a nadie cerca para recordarle qué clase de héroe quiere ser.
Hulk representa lo que ocurre cuando el héroe pierde el control
Bruce Banner plantea otro tipo de conflicto. Peter suele confiar en que sus poderes responderán cuando los necesite, pero Un Nuevo Día lo coloca frente a cambios físicos que podrían escapar de sus manos. Banner conoce demasiado bien esa sensación: durante años ha vivido con el miedo de convertirse en Hulk en el peor momento posible.
Feige aseguró que ver a Hulk y Spider-Man juntos por primera vez en una película fue especialmente emocionante. Aunque ya han compartido historias en los cómics y aparecieron dentro de las grandes reuniones de los Vengadores, nunca habían tenido una interacción importante en acción real.
La presencia del gigante verde tampoco parece limitada a una pelea espectacular. Banner puede entender la angustia de Peter ante un poder que cambia y amenaza con definirlo, mientras Hulk muestra lo que ocurre cuando esa fuerza toma el control. Uno lo enfrenta desde la mente y el otro desde los puños, aunque los dos apuntan al mismo problema.