Un romance que idealiza las segundas oportunidades: Ya vi ‘Hasta el fin del mundo’, el drama que reunió a Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann
Carolina Cantoral
-Redactora
Comunicóloga fanática de las comedias románticas, de las películas de Christopher Nolan y de cualquier película donde salga Timothée Chalamet. Siempre lloro cada que veo “Titanic” y siempre me río con los mismos capítulos de “The Office”.

La nueva película protagonizada por la expareja llegó a cines del país este 23 de julio.

Es muy común que dentro del cine muchos romances surjan entre actores tras compartir un romance en pantalla, pero es verdad que son muy pocas aquellas parejas que vuelven a interpretar tras las cámaras un romance después de haber terminado y en esta ocasión es un hecho que veremos de la mano de Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann.

Tras haberse flechado en la comedia romántica A la mala de 2015, Ochmann y Derbez protagonizaron una de las parejas románticas más mediáticas de la farándula mexicana, ahora este 2026 ambos actores vuelven a la pantalla grande a seis años de haber finalizado su matrimonio.

Es por eso que el mensaje de Hasta el fin del mundo dirigida por Emiliano Castro Vizcarra funciona como un paralelismo a la propia vida de sus protagonistas, quienes exploran a través de sus personajes una historia de amor que continúa tras años de estar alejados.

¿De qué trata 'Hasta el fin del mundo'?

La historia de Hasta el fin del mundo sigue a Manuel y Esmeralda, dos personas que tras conocerse por casualidad en España y sobrevivir juntos a un accidente de tren, terminan enamorándose profundamente. Sin embargo, bajo el contexto de un país que se encuentra en un momento político delicado, ambos se ven obligados a tomar caminos diferentes.

Todo cambia cuando 15 años después recibe una inesperada llamada de Esmeralda, quien batalla contra una enfermedad letal, sin embargo, Manuel ha construido una vida próspera y está a punto de contraer matrimonio con la mujer que ama.

Un reencuentro inesperado los confronta con aquellos sentimientos que nunca terminaron de resolverse, obligándolos a preguntarse si el amor es capaz de resistir al paso del tiempo y a las decisiones del pasado. En este cruce de caminos, deberán elegir entre continuar con las vidas que han construido o apostarlo todo para seguir lo que dicta su corazón.

De entrada un elemento a destacar de Hasta el fin del mundo es haber apostado el reencuentro de Aislinn y Mauricio en pantalla con un drama y no una comedia, pues a pesar de que la historia podría llegar sentirse un tanto repetitiva dentro del cine y por varios momentos incluso predecible, más allá del género en el que conocimos a los actores, es de apreciar una producción que quiso salir de alguna manera del molde tradicional del romance en el cine mexicano.

A pesar de que la cinta deja claras sus intenciones, la narrativa tropieza al momento de generar conexión con la relación sobre todo en el arranque de la historia. Por momentos, da la impresión de que el filme se esfuerza demasiado en vendernos la idea de un romance apasionado en lugar de que fluya de forma más orgánica.

Esta dificultad en conectar de lleno con los personajes y su vínculo romántico, no es por las actuaciones de Aislinn y Mauricio, pues ambos se esfuerzan por elevar a sus personajes en pantalla y su química es innegable, sino simplemente porque hay un guión que no da para más.

Aislinn Derbez en una de sus mejores interpretaciones

Es por eso que me gustaría destacar el protagónico de Aislinn Derbez, quien se lleva por completo la parte emotiva de la historia a través de un personaje lleno de matices que requiere una profunda madurez y entrega emocional, así la actriz consigue una de las interpretaciones más destacadas de su carrera y en un papel en el que en mi experiencia fue a través de Esmeralda con quien más pude conectar y conmoverme.

Aunque ha destacado sobre todo en producciones de comedia, su trabajo en Hasta el fin del mundo deja en claro su capacidad para el drama. Es una faceta con mucho potencial que definitivamente me gustaría seguir viendo en futuros proyectos. Además, al lado de Mauricio, hacen una dupla que funciona muy bien en pantalla y que aunque puede ser cuestionada por muchos, es el gancho perfecto para atraer de nuevo a la audiencia, sobre todo al compartir similitudes con la historia personal de ambos.

Un romance que idealiza las segundas oportunidades

Una de sus fallas recae en que aunque el personaje de Mauricio ya rehizo su vida y tiene un nuevo amor, la forma en que abandona su presente y a su prometida resulta bastante cruel y egoísta. La película retrata esa decisión impulsiva de dejarlo todo como un acto romántico, en lugar de mostrar la falta de empatía que realmente conlleva una situación así.

Resulta contradictorio cómo la historia intenta idealizar una actitud impulsiva, justificando el abandono de su pareja actual en nombre del verdadero amor.

Puede que Hasta el fin del mundo recaiga en un discurso que choca con la realidad de sus actores principales. Inmersos en un divorcio de gran atención pública, la ex-pareja tiene claro que sus vidas van por caminos separados a pesar de la hija que tienen en común, haciendo que el mensaje del filme se sienta un tanto incongruente.

Pero por otro lado los momentos más valiosos de Hasta el fin del mundo no están en el intento de reconciliar a sus protagonistas, sino en mostrar cómo el paso del tiempo desgasta lo que parecía indestructible. La cinta plantea un viaje sobre la memoria y las decisiones del pasado y se convierte en una reflexión sobre los recuerdos y el peso de las elecciones entre la vida que soñamos y la que finalmente nos toca aceptar.

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