Pese a manejar presupuestos millonarios y un nivel de detalle extremo, el cineasta demostró su talento para la improvisación al filmar una escena clave sobre la marcha.
Christopher Nolan llevó la producción de La Odisea a otro nivel con tal evitar lo más que pudiera el uso de tecnologías digitales como el CGI. Es por eso que cada secuencia de la cinta representó un absoluto reto que con mucho ingenio, creatividad y por supuesto, millones de dólares, logró resolver de manera brillante.
Pero no todas las escenas fueron meticulosamente planeadas, así lo confesó recientemente el protagonista de la cinta Matt Damon, al compartir que la sorprendente escena en el interior del Caballo de Troya fue improvisada por Nolan.
El caballo de Troya: la escena improvisada de 'La Odisea'
Durante La Odisea, el caballo de Troya tiene un papel sumamente relevante y una de las secuencias más impactantes y emocionantes sin duda es cuando Odiseo pone en marcha la estrategia para adentrarse en el caballo y esperar el momento perfecto para atacar. Sin embargo, a tan solo un día del rodaje, el propio Nolan no sabía como iba a resolver tal secuencia a cámara, principalmente aquella en donde Odiseo se encuentra con sus hombres en el interior del caballo de madera.
A través de una entrevista con GamesRadar+ fue que Matt Damon reveló que Nolan decidió improvisar pues incluso para el actor generaba mucha intriga la manera en que filmarían la asfixiante secuencia con cuerpos apilados:
"Esa fue la pregunta que me hice el día antes de empezar a rodar. Le dije: 'Mañana rodaremos el Caballo de Troya. ¿Cómo lo vas a hacer?' Y Chris simplemente me respondió: 'No lo sé'", relató Damon.
Fue una verdadera lección: él dijo: 'Vamos a meternos ahí y a ver qué hacemos'.
Resulta curioso que, para ser un director tan meticuloso, Matt Damon admita que Christopher Nolan es un maestro de la improvisación. Además, el actor destaca que para Nolan, sin importar los presupuestos con los que trabaje, nunca pierde esa libertad y espíritu característicos del cine independiente.
"Tiene una habilidad increíble: entiende todos los elementos que va a necesitar, pero no impone nada. Sigues teniendo la sensación de estar rodando una película independiente", añadió Damon.
Un reto que no intimidó a Nolan
Nolan supo resolverlo de la mejor manera pues de la mano de una gran grupo de actores y el brillante director de fotografía, el interior del caballo dejó de ser un reto abrumador para convertirse en una oportunidad para explorar la creatividad y potencial del equipo. Dentro de la mista plática, Damon explicó como fue la filmaron, asegurando que haber improvisado fue un acierto por parte de Nolan.
"Entramos ahí, literalmente, yo y los chicos nos metimos a la fuerza, y Chris se metió con [el director de fotografía Hoyte van Hoytema] —Hoyte tenía la cámara— y lo resolvimos. Esa sensación de claustrofobia se fue desarrollando de forma orgánica... Hoyte miraba a través del objetivo y Chris estaba justo a su lado", explicó.
Lo crearon en tiempo real. Fue genial verlo. Si lo hubiéramos planeado, no creo que hubiera tenido la misma energía.