Antes del Metro, los tranvías formaban parte de la vida cotidiana en la Ciudad de México. Hoy, un recinto conserva la memoria del transporte que inmortalizó Luis Buñuel en La ilusión viaja en tranvía.
Mucho antes de que el Metro se convirtiera en el principal medio de transporte de la Ciudad de México, los tranvías eléctricos recorrían diariamente las calles de la capital. Ese paisaje urbano quedó inmortalizado en La ilusión viaja en tranvía (1954), una de las películas más recordadas de Luis Buñuel, que retrata la rutina de los trabajadores, los pasajeros y la vida alrededor de este sistema de transporte.
Aunque la ciudad cambió por completo con la llegada del Metro a finales de los años sesenta, todavía existe un sitio que conserva parte de esa historia. Se trata del Centro Cultural Estación Indianilla, un espacio que recuerda la época en la que los tranvías formaban parte del día a día de los capitalinos y que hoy mantiene vivo ese legado.
El lugar que mantiene viva la memoria de los antiguos tranvías
El Centro Cultural Estación Indianilla ocupa un edificio histórico que durante décadas estuvo ligado al sistema de transporte eléctrico de la capital. Actualmente funciona como un recinto cultural, pero también resguarda la memoria de una época en la que los tranvías recorrían avenidas emblemáticas de la Ciudad de México.
Ese contexto fue precisamente el que inspiró La ilusión viaja en tranvía, donde Luis Buñuel convirtió al transporte público en uno de los protagonistas de la historia y retrató el ambiente cotidiano de la ciudad durante la década de 1950.
La película inicia con una narración que resume el espíritu de la obra y la vida de la capital:
México, gran ciudad como tantas del mundo… millones de hombres y mujeres trenzan, hora tras hora, sus historias fugaces y sencillas... Al azar enfocamos la atención en un rincón cualquiera de nuestra gran ciudad y así esta película ha de ser una anécdota más, sencilla y casi trivial, de la vida en el sector laborioso y humilde que forma la gran masa: el de las gentes que viajan en tranvía.
Así era el transporte público antes de que existiera el Metro
Durante las décadas de 1950 y 1960, el transporte público de la Ciudad de México era muy distinto al actual. Camiones urbanos, tranvías eléctricos y autobuses compartían las calles de una ciudad que crecía rápidamente y donde todavía no existía una red de transporte subterráneo.
Películas como ¡Esquina bajan! (1948), ¿A dónde van nuestros hijos? (1958) y La ilusión viaja en tranvía permiten observar cómo era la movilidad de aquella época, con largas filas de pasajeros, unidades abarrotadas y recorridos que atravesaban avenidas como Paseo de la Reforma, Juárez o el Centro Histórico.
El crecimiento de la ciudad cambió para siempre la movilidad
De acuerdo con El Universal, el aumento acelerado de la población y del parque vehicular provocó una fuerte crisis de movilidad durante la década de 1960. Miles de autobuses, tranvías y automóviles circulaban diariamente por el Centro Histórico, generando congestionamientos que obligaron a las autoridades a buscar una nueva alternativa de transporte.
Los estudios realizados por el entonces Departamento del Distrito Federal concluyeron que era necesario construir un sistema de transporte masivo que permitiera trasladar a millones de personas de forma más eficiente.
El nacimiento del Metro transformó la Ciudad de México
Como resultado de ese proyecto, el 29 de abril de 1967 nació el Sistema de Transporte Colectivo, encargado de supervisar la construcción del Metro.
Dos años después, el 4 de septiembre de 1969, comenzó a operar la Línea 1, convirtiendo a la Ciudad de México en una de las primeras capitales del mundo en contar con un tren subterráneo. Con el paso del tiempo, la red fue creciendo hasta conformar las 12 líneas que actualmente utilizan millones de personas cada día.
Aun así, la memoria de los antiguos tranvías permanece viva gracias a espacios como el Centro Cultural Estación Indianilla y a películas como La ilusión viaja en tranvía, una obra que no solo retrató un medio de transporte, sino también una época completa de la historia de la capital mexicana.