"Era lo que la gente pedía, pero no funcionaba en absoluto": Tom Holland habla sobre el corte de 'Spider-Man: Un Nuevo Día' que no llegó a cines
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

No se ha anunciado que aquel montaje rechazado vaya a publicarse ni se conocen suficientes detalles para reconstruirlo. Pero al menos, dejó una lección importante.

Cada película de Spider-Man llega acompañada por una lista enorme de deseos. Los fans quieren ciertos villanos, trajes inspirados en los cómics, regresos inesperados y respuestas para teorías que llevan años circulando por internet. Con Spider-Man: Un Nuevo Día, esa presión era todavía mayor: venía después del fenómeno de Sin camino a casa y debía abrir una etapa distinta para el Peter Parker de Tom Holland.

La película que llegó a los cines fue el resultado de muchas decisiones tomadas después del rodaje. Escenas cambiaron de lugar, otras desaparecieron y distintos montajes fueron proyectados antes de elegir la versión definitiva. Uno de ellos intentó seguir prácticamente todo lo que había pedido el público durante las funciones de prueba pero salió bastante mal.

El corte de 'Spider-Man: Un Nuevo Día' que Tom Holland detestó

Holland reveló que él, Zendaya, Jacob Batalon y el equipo creativo vieron un montaje construido a partir de las opiniones reunidas en distintas proyecciones de prueba. Los responsables de la edición tomaron los comentarios de esos espectadores y modificaron la cinta para acercarla a lo que supuestamente querían. Cuando el reparto vio el resultado, la reacción fue inmediata: no les gustó nada y sintieron que la historia había dejado de funcionar.

Según el actor, aquella versión cumplía con muchas de las peticiones del público, pero ya no representaba lo que los realizadores querían contar. No habló de una escena específica, un cameo eliminado o un final completamente distinto, así que no hay elementos para imaginar una película secreta guardada en las oficinas de Sony. Era uno de los muchos montajes provisionales que existen durante la posproducción. No es un "Holland Cut" listo para aparecer dentro de unos años.

Sin embargo, la experiencia tampoco fue inútil. Holland explicó que el equipo pudo rescatar aprendizajes de aquel experimento y utilizarlos para seguir trabajando en la cinta. Una edición puede cambiar el tono de una conversación, acelerar una pelea o hacer que un personaje aparezca antes de que la historia esté preparada para recibirlo. En una producción del tamaño de Spider-Man, mover unos minutos puede provocar un efecto bastante más grande de lo que parece.

Tom Holland estuvo más involucrado que nunca en la película

El actor no se limitó a llegar al set, ponerse el traje y esperar nuevas instrucciones. Para su cuarta aventura en solitario como Peter Parker, fue invitado a participar en el cuarto de guion junto con los escritores Chris McKenna y Erik Sommers. También estuvo presente en reuniones donde se discutieron las ideas que terminarían definiendo esta nueva etapa del personaje.

Meses antes del estreno, Holland ya había confesado que pasaba tiempo revisando internet para entender qué esperaba la gente de otra película de Spider-Man. Las opiniones de los fans se convirtieron en una parte importante de sus conversaciones con los productores, al grado de que, según él, algunos terminaron un poco hartos de su insistencia. Su intención era escuchar al público sin repetir simplemente la fórmula que había funcionado antes.

El problema es que escuchar no significa obedecer cada comentario. Una persona puede pedir más acción, otra querer más tiempo con Peter y alguien más exigir que aparezca su personaje favorito durante 20 minutos. Si una película intenta complacerlos a todos, puede terminar perdiendo el centro. El montaje rechazado dejó esa lección bastante clara: juntar todas las respuestas de una encuesta no necesariamente produce una buena historia.

La película todavía podía transformarse después del rodaje

Holland explicó que los actores viven una parte extraña del proceso: terminan de filmar, pero la película continúa cambiando durante meses sin ellos. Pueden haber rodado una escena creyendo que ocuparía un lugar central y descubrir después que fue recortada o quedó fuera. Para él, ahí entra la confianza en el director Destin Daniel Cretton y en el resto de los realizadores, quienes toman el control una vez que las cámaras se apagan.

El británico tampoco considera la presión de encabezar Spider-Man como una carga. Lo que realmente le provoca nervios llega después del estreno, cuando comienzan a aparecer las reacciones y ya no hay nada que pueda cambiarse. Durante la producción todavía existe la posibilidad de corregir el rumbo. Pero una vez que la cinta entra a las salas, toca aceptar si el público conecta o no con las decisiones finales.

facebook Tweet
Te puede interesar