Así es la cláusula contractual de una estrella de acción que le prohíbe perder una pelea en la pantalla grande
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

En el cine de acción hay protagonistas capaces de sobrevivir todo. En una de las sagas más famosas de Hollywood, esa resistencia llegó incluso hasta las negociaciones detrás de cámaras.

Sylvester Stallone pasó décadas recibiendo golpes como Rocky Balboa, Keanu Reeves convirtió a John Wick en una máquina prácticamente imposible de detener y Arnold Schwarzenegger construyó buena parte de su carrera alrededor de personajes que siempre encontraban la forma de levantarse. En ciertas películas, mantener esa imagen de héroe imbatible forma parte del espectáculo.

Rápidos y Furiosos llevó esa idea a otro nivel. Con el paso de las entregas, Dominic Toretto y compañía dejaron las carreras callejeras para saltar entre edificios, enfrentarse a ejércitos y sobrevivir accidentes cada vez más imposibles. Y cuando estrellas como Dwayne Johnson y Jason Statham entraron a la franquicia, decidir quién podía verse más fuerte frente a la cámara se volvió un asunto bastante serio.

Vin Diesel llegó a controlar hasta cuántos golpes recibía

Uno de los casos más famosos es el de Vin Diesel, quien interpreta a Dominic Toretto desde la primera Rápidos y Furiosos. En 2019, The Wall Street Journal reveló que Diesel, Dwayne Johnson y Jason Statham tenían acuerdos y exigencias que limitaban cuánto castigo podían recibir sus personajes, ya sea durante una pelea y buscaban evitar que alguno terminara viéndose claramente derrotado.

En el caso de Diesel, el asunto llegó a ser sorprendentemente específico. Durante Rápidos y Furiosos 7, el actor habría planteado un sistema en el que cada puñetazo, patada y cabezazo tenía un valor determinado. La idea era sumar los golpes para asegurarse de que Toretto recibiera aproximadamente el mismo castigo que repartía. El sistema terminó siendo demasiado complicado para utilizarlo de forma práctica.

Dwayne Johnson y Jason Statham también tenían sus propias reglas

Vin Diesel tampoco era el único preocupado por cómo terminaban las peleas. Dwayne Johnson negociaba con productores, editores y coordinadores de acción para procurar que Luke Hobbs repartiera tantos golpes como recibía. En Rápidos y Furiosos 8, incluso pidió que su personaje permaneciera sentado después de una pelea en vez de terminar completamente tendido en el suelo, para conservar su imagen de fortaleza.

Jason Statham tenía un acuerdo similar con Universal. Según los reportes, el estudio limitaba cuánto podía ser golpeado Deckard Shaw en pantalla, y el actor llegó a revisar sus secuencias de acción durante el proceso de edición. Cuando él y Johnson protagonizaron Hobbs & Shaw, las coreografías debían encontrar maneras de enfrentar a dos personajes que difícilmente podían terminar como el gran perdedor.

Eso terminó influyendo directamente en la escritura de algunas peleas. Una solución bastante útil era interrumpir el combate antes de que hubiera un vencedor definitivo: una explosión, otro personaje en peligro o cualquier nueva amenaza podía separar a los protagonistas justo cuando alguno parecía tomar ventaja. Así todos salían con su reputación intacta y la historia podía seguir adelante.

Al final, la famosa cláusula de "no perder" resulta un poco más compleja de lo que suele contarse en internet. Los reportes originales hablan de límites contractuales al castigo recibido y negociaciones para mantener equilibradas las peleas El efecto en pantalla, sin embargo, es prácticamente el mismo: si Dominic Toretto, Hobbs o Deckard Shaw comienzan una pelea, será muy difícil verlos terminar completamente derrotados.

facebook Tweet
Te puede interesar