Una de las películas más vistas de Netflix terminó escapándose de la pantalla de una forma que nadie esperaba.
Hay películas que se vuelven fenómenos porque todo mundo habla del final, de un personaje o de alguna escena fácil de convertir en meme. El juego del calamar tuvo sus pruebas infantiles, Merlina convirtió un baile en tendencia y varias producciones de terror han terminado alimentando disfraces, bromas y toda clase de videos en TikTok. Pero hubo una cinta de Netflix cuyo impacto en redes tomó un rumbo bastante más peligroso.
Todo ocurrió a finales de 2018, cuando una producción protagonizada por Sandra Bullock se convirtió rápidamente en uno de los grandes éxitos de la plataforma. En cuestión de días aparecieron memes por todas partes y millones de personas comentaban una de las características más reconocibles de su historia: sus protagonistas tenían que desplazarse con los ojos cubiertos. Alguien decidió llevar esa idea al mundo real y ahí comenzaron los problemas.
'Bird Box' provocó uno de los primeros retos virales de 2019
La película era Bird Box, dirigida por Susanne Bier y basada en la novela de Josh Malerman. La historia presenta un mundo atacado por una misteriosa presencia que provoca que quienes la miran se quiten la vida. Malorie, interpretada por Bullock, debe cruzar un peligroso recorrido junto a dos niños mientras los tres llevan los ojos vendados para mantenerse a salvo.
Poco después del estreno apareció el llamado "Bird Box Challenge". La dinámica consistía en cubrirse los ojos e intentar realizar actividades cotidianas imitando a los personajes: caminar por una casa, subir escaleras, salir a la calle o hacer deporte. Los videos comenzaron a multiplicarse rápidamente y algunos usuarios subieron bastante el nivel del reto, pasando de tropezarse con muebles a ponerse en situaciones donde una caída podía tener consecuencias mucho más serias.
Para entonces Bird Box ya era enorme. Netflix aseguró en aquel momento que más de 45 millones de cuentas habían visto la película durante sus primeros siete días, una cifra especialmente llamativa porque la compañía todavía compartía muy pocos datos de audiencia de sus producciones. La cinta dejó de ser únicamente un estreno exitoso: durante semanas fue conversación, meme y material perfecto para redes sociales.
Netflix tuvo que pedirle a la gente que dejara de ponerse en peligro
El 2 de enero de 2019, la situación llegó al punto en que Netflix publicó una advertencia desde su cuenta oficial. La plataforma pidió directamente a los usuarios que evitaran lastimarse con el "Bird Box Challenge", y bromeó con que "Boy y Girl", los dos niños de la película, solo querían que nadie terminara en el hospital por culpa de un meme. La publicación apareció después de que circularan numerosos videos de personas caminando completamente a ciegas por escaleras, bosques y espacios públicos.
La advertencia terminó siendo bastante oportuna porque algunos participantes ya estaban llevando el reto a escenarios mucho más peligrosos. En Utah, una joven de 17 años cubrió sus ojos mientras conducía y terminó invadiendo el carril contrario. Su vehículo chocó contra otro automóvil y posteriormente contra elementos de la vía; por fortuna, nadie resultó herido.
En Reino Unido ocurrió otro caso que llamó la atención de las autoridades. Un hombre fue grabado caminando con los ojos vendados sobre vías de tren cerca de Bridgend, Gales, mientras participaba en el reto. La Policía Británica de Transporte abrió una investigación y recordó que entrar a las vías suponía tanto un riesgo mortal como una conducta ilegal.
El reto llegó tan lejos que YouTube también cambió sus reglas
Para mediados de enero, el Bird Box Challenge ya había superado por mucho aquellos primeros videos caseros. Algunos creadores comenzaron a caminar entre tráfico e incluso aparecieron grabaciones relacionadas con conducción a ciegas. YouTube respondió actualizando sus políticas para reforzar la prohibición de retos y bromas que pudieran provocar lesiones graves o poner vidas en riesgo, mencionando la oleada de desafíos peligrosos que circulaban en la plataforma.
Todo había nacido de uno de los recursos más sencillos de la película: una venda en los ojos. Dentro de Bird Box, cubrirse la mirada es cuestión de supervivencia y genera varias de sus escenas más tensas, especialmente durante el recorrido de Malorie por el río. En internet, esa imagen tan fácil de imitar se convirtió rápidamente en un juego, después en competencia y finalmente en una preocupación real.