J.K. Rowling casi mata a este querido personaje de 'Harry Potter' antes de cambiar de opinión
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

La saga nunca tuvo demasiado miedo de despedirse de personajes importantes. Pero hubo una muerte que J.K. Rowling tenía planeada desde mucho antes y terminó descartando cuando llegó el momento de escribirla.

Si algo dejó claro Harry Potter conforme avanzaron los libros fue que nadie tenía el puesto asegurado hasta el final. Sirius Black cayó atravesando el velo, Dumbledore murió en la Torre de Astronomía y la batalla de Hogwarts se llevó a personajes tan queridos como Fred Weasley, Remus Lupin y Nymphadora Tonks. Para una saga que comenzó con tres niños entrando a una escuela de magia, las últimas entregas terminaron siendo bastante duras.

J.K. Rowling había planeado muchas de esas muertes con años de anticipación, aunque hubo otras que fueron cambiando mientras escribía. Una de las decisiones más importantes llegó durante Harry Potter y la Orden del Fénix. El personaje incluso alcanzó a quedar al borde de la muerte dentro del libro, pero la escritora simplemente descubrió que no podía despedirse de él.

El hombre que debía morir en 'La Orden del Fénix'

El elegido originalmente era Arthur Weasley. Rowling reveló después de publicar Las reliquias de la muerte que el padre de Ron tenía previsto morir durante el quinto libro. La escena donde Nagini lo ataca dentro del Ministerio de Magia habría terminado de una manera muy distinta si la autora hubiera mantenido su plan original.

En la versión que conocemos, Harry ve el ataque a través de su conexión con Voldemort y consigue avisar a Dumbledore a tiempo. Arthur sobrevive después de pasar varios días en San Mungo y eventualmente vuelve con su familia. Rowling contó a Meredith Vieira en 2007 que tomó la decisión mientras escribía La Orden del Fénix: "Si hay un personaje del que no podía soportar separarme, era Arthur Weasley". Para ella, había muy pocos buenos padres dentro de la historia y Arthur ocupaba un lugar particularmente importante.

Su muerte también habría cambiado por completo a Ron

La decisión tampoco fue únicamente sentimental. Rowling explicó meses después que matar a Arthur habría convertido a Ron en una especie de reflejo de Harry: otro joven marcado directamente por la muerte de uno de sus padres durante la guerra contra Voldemort. Eso habría transformado bastante su personalidad y eliminado parte del humor que todavía aportaba al grupo durante los últimos libros.

También habría cambiado la función de los Weasley dentro de toda la saga. La Madriguera siempre fue para Harry uno de los pocos lugares donde podía experimentar algo parecido a una familia normal. Arthur y Molly prácticamente lo adoptaron sin necesidad de hacerlo oficial, así que matar al padre habría destruido parte de ese refugio justo cuando Harry estaba perdiendo otras figuras paternas como Sirius y Dumbledore.

Salvar a Arthur significó que otros dos personajes terminaran muriendo

El problema es que Rowling todavía quería mostrar las consecuencias de una guerra dejando a un niño sin padres, igual que había ocurrido con Harry al inicio de la saga. Por eso la decisión de salvar a Arthur terminó conectándose con otro de los momentos más dolorosos de Las reliquias de la muerte: los decesos de Remus Lupin y Nymphadora Tonks durante la batalla de Hogwarts. Ambos dejaron atrás a su hijo recién nacido, Teddy.

La propia Rowling confirmó años después la relación entre ambas decisiones con una frase bastante directa: "Arthur vivió, así que Lupin tuvo que morir". También explicó que no había decidido matar a Remus hasta que estaba escribiendo La Orden del Fénix. La intención era cerrar una especie de círculo: la historia había comenzado con Harry convertido en huérfano por la primera guerra y terminaría mostrando a otro niño perdiendo a sus padres por la segunda.

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