Alejandro González Iñárritu volvió a Tom Cruise irreconocible para ‘Digger’, y aunque su transformación tomaba horas al inicio, el actor convenció a los responsables de que lo hicieran en el menor tiempo posible.
Después de meses de anticipación, Digger está a punto de llegar a salas de cine para mostrar al público una nueva actuación de Tom Cruise. La última vez que lo vimos en la pantalla grande fue hace un año tras el lanzamiento de Misión Imposible: Sentencia final, pero en esta ocasión aterrizará en cines bajo la dirección de un director con el que nunca había trabajado antes: Alejandro González Iñárritu.
El cineasta mexicano lo eligió para interpretar a Digger Rockwell, el hombre más poderoso del mundo que se embarca en una misión para demostrar que es el salvador de la humanidad ante un desastre que él mismo desató. Luego de liberar las primeras imágenes, las audiencias quedaron impresionadas por el look irreconocible de Cruise, quien luce avejentado y subido de peso, una apariencia contrastante a la que tiene en la vida real.
De acuerdo con el protagonista de Top Gun, el papel protagónico de Digger lo sometió a un largo proceso de maquillaje para conseguir dicha apariencia física, orillándolo a pasar seis horas al día maquillándose para convertirse en dicho personaje. Sin embargo, esa cantidad de tiempo no se alineaba bien con su rutina diaria, así lo confesó a Travis y Jason Kelce en su podcast New Heights.
Cruise confesó que su rutina de sueño es intocable, por lo que una larga jornada de colocación de prostéticos no le permitiría realizar todas sus funciones a tiempo. “La primera vez que me pusieron el maquillaje fueron seis horas”, dijo el actor a los hermanos Kelce, “Y debo dormir por lo menos seis [horas], ahí ya van 12. Ahora, tenemos que filmar 12 horas al día, así que son seis de trabajo y dos de descanso con el maquillaje”.
Decidido a no comprometer sus horas de sueño, el actor de Ojos bien cerrados ideó un plan para agilizar el proceso de maquillaje y fue así que llegó con un pizarrón y empezó a cronometrar cuánto tiempo se tardaba el equipo con cada prostético, motivando a los responsables a reducir la colocación y que en vez de seis horas, fueran muchas menos.
“Tenía a un tipo allí con un cronómetro y le dije: ‘¿Ves ese tiempo, seis horas? Para cuando terminemos, lo vamos a hacer en menos de una hora’”, a lo que le respondieron “No, eso nunca sucederá”, y él les dijo, “Para empezar, si dicen que no pueden hacerlo, nunca lo conseguirán”. El resultado fue que disminuyeron el proceso a una hora: “Se quedaron boquiabieros, sin siquiera saberlo, y ni siquiera se apresuraron”.
Cruise también se sinceró sobre lo complejo que era usar un traje que lo hiciera ver más gordo, pues le provocaba constante sudor mientras traía el maquillaje puesto, “Se me ocurrieron varias cosas, como máquinas de refrigeración”, relató el actor ganador del Oscar. Si deseas ver lo irreconocible que luce Tom Cruise en esta papel, te recordamos que Digger estrenará en cines mexicanos el 1 de octubre.