Icono indiscutible del cine y referente de múltiples generaciones, la inolvidable actriz británica cuenta con una carrera que va mucho más allá de sus clásicos musicales.
Cuando hablamos de Julie Andrews puede que las generaciones más recientes la relacionen directamente como la icónica reina Clarisse Renaldi de Genovia en El Diario de la princesa junto a Anne Hathaway. Sin embargo, antes de brillar con las nuevas generaciones la actriz británica inició su carrera en la actuación desde que era muy joven hasta llegar a Broadway y después, al cine.
Con una carrera que abarca más de 70 años de trayectoria, su filmografía y personajes son sumamente extensos, pero fueron dos papeles en específico que la volvieron un ícono absoluto en el cine pues llegó a ser protagonista de dos de las películas más legendarias de Hollywood de todos los tiempos.
Una leyenda del teatro, la música y el cine
Unir a diferentes generaciones con una misma voz y un legado entrañable es un logro al alcance de muy pocas figuras del espectáculo. Tras años de trabajo en los escenarios, fue a mediados de los sesenta cuando dos interpretaciones magistrales la transformaron para siempre en un referente de la cultura popular: Mary Poppins y María von Trapp en La novicia rebelde.
Tan solo gracias a su papel como la emblemática niñera mágica de sombrero y sombrilla, hizo que Andrews ganara su primer y único Oscar como Mejor Actriz por su papel en Mary Poppins (1964) dirigida por Robert Stevenson.
Tan solo al año siguiente de llevarse la estatuilla dorada, obtuvo su segunda nominación a Mejor Actriz por La novicia rebelde y unos años más tarde su tercera nominación gracias a su papel en Victor/Victoria (1982).
Más allá de sus primeros triunfos, la actriz construyó un repertorio de personajes memorables a lo largo de los años. Su papel estelar en Víctor Victoria y su inolvidable trabajo en El diario de la princesa reafirmaron su capacidad para conectar con la audiencia, preservando su estatus de estrella internacional.
Ni siquiera las complicaciones médicas por las que sufrió en los años 90, –en la que perdió su capacidad para cantar tras una cirugía en sus cuerdas vocales– frenaron su pasión por la actuación. Su destacada incursión en el doblaje terminó por confirmar que su talento no dependía únicamente de sus emblemáticas interpretaciones musicales.
Andrews se retira de Hollywood con un legado brutal
Al día de hoy Andrew se mantiene al margen de la imagen pública y desde El diario de la princesa 2 no ha vuelto ha aparecer en pantalla. Sin embargo, en los últimos años tuvo destacados doblajes de voz como la Reina en la saga animada de Shrek o como la narradora de la serie de Netflix,Bridgerton.
Sin embargo, recientemente durante agosto de 2026, a sus 90 años, la actriz confirmó oficialmente su retiro definitivo de la actuación, dejando un legado impresionante e insuperable e incluso rechazando la oportunidad de aparecer en el la próxima entrega de El Diario de la Princesa 3.