La familia de Dominic Toretto encontró una nueva manera de llevar la velocidad al límite y esta vez no necesitas estar frente a una pantalla para sentirla. Nos subimos a Fast & Furious: Hollywood Drift, la nueva montaña rusa de Universal Studios
Lo que comenzó en 2001 como una película de carreras callejeras y autos modificados terminó convirtiéndose en una de las franquicias más taquilleras de la historia del cine, acumulando más de 7 mil millones de dólares a nivel global. Tras llevar a sus personajes a saltar entre rascacielos y hasta viajar al espacio, Dominic Toretto (Vin Diesel) y su familia encontraron una nueva manera de tomar las calles de Los Ángeles: una montaña rusa diseñada para simular el derrape de un auto de carreras.
Se trata de Fast & Furious: Hollywood Drift, la nueva atracción de Universal Studios Hollywood que rompió un récord dentro de la empresa al convertirse en la montaña rusa más rápida jamás construida en todo el portafolio global de parques de Universal.
Velocidad, fuerzas G y giros en 360 grados
A diferencia de las atracciones mecánicas tradicionales donde el tren sigue una trayectoria rígida, la gran innovación de Hollywood Drift radica en la ingeniería de sus vehículos. La atracción no busca aparentar que el visitante viaja dentro de un automóvil mediante pantallas, sino recrear físicamente la fuerza lateral de un derrape real.
Las especificaciones técnicas de la experiencia incluyen:
- Velocidad máxima: 116 kilómetros por hora.
- Longitud del recorrido: 1.2 kilómetros (más de 4,100 pies), equivalentes a casi 12 campos de futbol americano.
- Mecanismos de aceleración: Cuatro lanzamientos a lo largo del trayecto.
- Maniobras y física: Soporta fuerzas de hasta 3.6 G, cuenta con tres inversiones y sus vehículos giran 360 grados de forma controlada.
Esta rotación independiente permite que, mientras el tren avanza hacia adelante sobre los rieles, los pasajeros queden mirando hacia los costados o en diagonal, generando una autentica sensación de drift.
El trazado aprovecha la geografía del parque al extenderse por la colina que divide el Upper Lot del Lower Lot, pasando por encima y por debajo de las emblemáticas escaleras eléctricas (Starway) e incluso atravesando un tramo transparente de la zona de espera.
El cambio de estrategia: de la simulación a la velocidad real
Esta no es la primera incursión de la franquicia en los parques temáticos. En 2015, el complejo inauguró Fast & Furious — Supercharged, una experiencia basada en pantallas y simuladores integrada al tradicional Studio Tour, la cual tuvo una adaptación posterior en Universal Studios Florida.
Sin embargo, para una saga fundamentada en la adrenalina del automovilismo, las persecuciones digitales no terminaban de transmitir la velocidad real. Tras el cierre definitivo de la versión de Hollywood en marzo de 2025, la compañía cambió de filosofía: eliminó la simulación virtual para apostar por una montaña rusa de alta velocidad.
El concepto ha tenido una recepción tan positiva que Universal confirmó que ya trabaja en una versión hermana de Hollywood Drift para su parque en Universal Studios Florida, cuya apertura está prevista para 2027.
Homenaje a los autos clásicos de la franquicia
El diseño visual de la atracción también rinde homenaje al legado cinematográfico de la saga. Los trenes de la montaña rusa están modelados a partir de cuatro de los vehículos más icónicos de las películas:
- El Dodge Charger de 1970 de Dominic Toretto.
- El Mazda RX-7 de Han.
- El Nissan Skyline GT-R azul de Brian O'Conner.
- El Toyota Supra naranja que coprotagonizó la entrega original de 2001.
Con esta apertura, Universal dejó a un lado los efectos de proyección para enfocar la experiencia en la física pura, logrando que los fanáticos sientan de primera mano la aceleración y el vértigo que han definido a la franquicia durante más de dos décadas