Willem Dafoe impresionó a sus compañeros en el set de su nueva película: "Rompe cualquier tipo de jerarquía desde el primer minuto"
por Sergio Negrete

Después de trabajar con Martin Scorsese, Robert Eggers, Wes Anderson y Yorgos Lanthimos, Willem Dafoe podría llegar a cualquier rodaje con exigencias de estrella. Carlos Cuevas descubrió justo lo contrario mientras filmaban juntos 'El anfitrión'.

Hay actores cuya presencia basta para cambiar el ambiente de un set. Willem Dafoe lleva más de cuatro décadas trabajando en cine, ha sido nominado cuatro veces al Oscar y puede pasar de ser el Duende Verde de Spider-Man al perturbador guardián de El faro, para luego aparecer en una película de Wes Anderson, todo como si nada.

Con semejante trayectoria, Carlos Cuevas tenía razones suficientes para llegar con cierta expectativa al momento de conocerlo. Ambos coincidieron en El anfitrión, un drama europeo dirigido por Miguel Ángel Jiménez que también reúne a Emma Suárez, Vic Carmen Sonne y Joe Cole. Lo que más sorprendió al actor español no fue alguna excentricidad del protagonista, sino descubrir que Dafoe trabajaba prácticamente como cualquier integrante del reparto.

Willem Dafoe llegaba antes y se quedaba incluso cuando no filmaba

"Es increíble. Es un referente absoluto por lo interpretativo, por lo personal, por cómo entiende el oficio", contó Cuevas al recordar el rodaje. Pero lo que terminó impresionándolo fue observar el comportamiento cotidiano de Dafoe cuando las cámaras todavía estaban apagadas.

Según el actor de Merlí, Dafoe era probablemente quien más horas dedicaba al trabajo. Apenas lo veía utilizando el celular y, cuando una escena no le correspondía, permanecía cerca observando en lugar de regresar a su tráiler. Una imagen mucho menos glamorosa que la de un veterano de Hollywood esperando entre tomas, pero que para Cuevas explicaba buena parte de su manera de actuar.

Hubo un día que se le quedó especialmente grabado. Dafoe tenía que realizar una danza tradicional griega y estaba preocupado por hacerla de una manera creíble para el público local. Cuando el resto del equipo llegó al set, el actor ya llevaba tiempo ahí practicando con audífonos. Todavía faltaban aproximadamente dos horas para comenzar a rodar.

"Ya sé quién eres"

La primera conversación entre ambos fue incluso más sencilla. Cuevas se acercó para presentarse mientras Dafoe comía una banana y apenas alcanzó a decir su nombre antes de recibir una respuesta inesperada. El estadounidense ya sabía perfectamente quién era, qué personaje interpretaba e incluso qué escena compartirían.

Para Cuevas, ese pequeño momento definió lo que ocurriría durante el resto de la producción. "Rompe cualquier tipo de jerarquía desde el minuto cero", explicó. Dafoe podía ser el nombre internacional más grande del reparto, pero no trabajaba como si el resto estuviera ahí únicamente para acompañarlo.

Cuevas terminó sacando otra conclusión del encuentro: las herramientas eran las mismas. "Willem Dafoe no trabaja distinto a cualquier otro actor que te puedas imaginar", señaló al comparar su proceso con el de intérpretes españoles como Emma Vilarasau o Luis Tosar. Preparación, concentración, estudio y disposición para probar cosas.

'El anfitrión' convierte a Dafoe en un poderoso magnate

En la película, Dafoe interpreta a Marcos Timoleon, un empresario griego extremadamente poderoso que organiza una celebración por los 25 años de su hija Sofia, interpretada por Vic Carmen Sonne. Todo ocurre a finales de los años 70 en una isla privada del Mediterráneo donde lujo, política, negocios y relaciones familiares comienzan a mezclarse conforme llegan los invitados.

Marcos está acostumbrado a controlar a las personas que lo rodean y aprovecha la fiesta para preparar una decisión importante sobre el futuro de su hija. Sofia, sin embargo, llega con planes propios. Conforme avanza la noche, la celebración se vuelve más caótica y el enfrentamiento entre ambos empieza a amenazar tanto a la familia como al imperio que él ha construido.

Dafoe interpreta en pantalla a un hombre que domina cada habitación en la que entra. Detrás de cámaras, según Cuevas, ocurría casi lo contrario: sabía perfectamente el peso de su nombre y parecía empeñado en conseguir que eso no determinara cómo debía tratar al resto. Para alguien con más de 150 créditos acumulados, quizá ésa fue la lección más inesperada del rodaje.

Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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